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[FIC] Cabeza en una pica...

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[FIC] Cabeza en una pica...

Mensaje por Sead D. Zenit. el Sáb Feb 08, 2014 6:05 am

Mi llegada a Islas Gecko fue bastante tranquila, la verdad, me esperaba que hubiera más revuelo en la última ciudad que visité, tan solo golpeé a dos hombres en una taberna y no me sabio a mucho, sabía que actuando como actuaba me ganaría muchos enemigos y muchos de ellos ya me habían encontrado en varias ocasiones, bueno, en realidad se encontraron con la horma de su zapato, siempre les pateaba el trasero. Decidí caminar hacia la primera taberna que encontrara, y para ello tenía que pasar por el mercado, muchas tiendas y puestos en los que se vendían baratijas, ropa, carne, pescado y demás cosas, puede que antes de salir de este lugar decidiera pasar por aquí y repostar un poco, mi pequeño bote se está vaciando y si no compraba algo de comida tendría que pasar por muchas cosas en alta mar, no deseaba ser pasto de los reyes del mar. Por mi paseo por el mercado escuché una voz que me llamaba -Eh, Señor del Cénit... ¿me recuerdas?- Cuando quise girarme vi a un tipo enorme y a toda su tripulación, mis ojos se abrieron como platos, jamás pensé que este tio me llegaría a encontrar -Mierda... ¿Cómo... cómo me has... encontrado?- mientras el lobo de mar se reía recordé que lo estafé en varias ocasiones, en realidad fueron 5 ocasiones al mismo tiempo, cada vez se lo ponía más facil, pero este tío no se daba cuenta de mis estafas, y parece que se ha dado cuenta ahora y demasiado tarde...

Antes de que pudiera reaccionar, vi como un puño enorme venía hacia mi hermosa cara, en la cuál impactó y acabé chocando con un puesto de pescados, el olor se metía en mis orificios nasales y no lo soportaba, ya comenzaba a tener dolor de cabeza, eso era verdaderamente muy muy molesto, saqué las pastillas de mi bolsillo y me tomé una, mientras el gigantón reía, me levanté, me acerqué a él, le agarré de la barba asquerosa que tenía y lo puse a mi altura -¿Nunca te ha dicho tu madre... que no está bien meterse con gente más pequeña que tu?- Puse cara de vacilón, realmente estaba vacilandole, todo el mercado comenzó a reírse de aquel enorme saco de musculo, pero en realidad me iba a ganar una buena tunda por decirle aquello, al instante le solté la barba y me coloqué en posición de combate, abrí las piernas, y coloqué mis manos en posición Kung Fu, de un salto le di una patada en el estómago y lo empujé hacia atrás, en ese mismo momento, sus hombres vinieron a por mi de uno en uno -Matadlo.. que no quede nada de ese tipo- Los hombres obedecían al tipo enorme, por lo general, debían ser una tripulación, jo, como me gustaría tener la mia propia.
El primer hombre me atacó con un sable, fue directo a mi brazo, claramente esquivé el golpe y le machaqué el rostro con la palma de mi mano, haciendo que éste se estampara contra una pared y acabara en el suelo. El segundo vino con un mazo, esquivé un golpe, pero el segundo dió en mi pie derecho, me lo agarré y dolorido comencé a saltar, en uno de esos saltos, el mazo volvió a mi, pero esta vez golpeé con mi pierna derecha en él e hice que el arma golpeara en la cara de su propio portador...

Tres tipos vinieron a por mi en esta ocasión, uno enorme, el otro parecía un artillero, y el tercero portaba dos espadas, esto se iba a poner interesante, primero me centré por golpear al artillero, sería el que más difícil me lo iba a poner, por ello, esquivé a los otros dos y corrí rápido a por el artillero, pero en ese momento dos tios se me pusieron delante impidiendo el paso, a ambos los repelí con un par de patadas en el aire y los dejé inconscientes junto al primer atacante que vino a mi, el artillero estaba cada vez más cerca, pero en sus manos poseía un cañon que había estado cargando, este me apuntó y yo corrí aún hacia él, cuando disparó salté hacia un lado y el cañon impactó en un puesto del mercado, se cargó el puesto de joyas, al instante salté hacia él e intento golpearme con el cañon, detrás mía apareció el espadachín, esquivé su golpe y este partió el cañon en dos y se encargo de su amiguito, al segundo de esa escena ya estaba batallando contra él, le golpeé en una mano, lo que hizo que soltará una espada y la segunda patada fue directa a la entrepierna, ya iban dos, solo quedaba el tipo enorme, corría hacía mí, para ser grande era bastante rápido, me impulsé en un barril y acabé en su espalda, mi capacidad de salto era sorprendente, acabé agarrado en sus ojos, los estaba cogiendo, el ojo en si, al grandote le dolía, cuando solté, parecía que viera borroso, porque pensando que era yo fue a pelear contra una tubería, solo le golpeé con una delicada patada para que su rostro quedará grabado en la misma tubería...

Maldito estafador... te mataremos- gritó uno de los piratas, de repente, 3 tíos vinieron al mismo tiempo a por mí, al primero le golpeé en el estómago con todas mis fuerzas, al segundo le pateé la cara y acabó en el puesto de carne y al tercero le metí de golpe en un barril abierto de agua sucia -¿Cuantos quedan? Puedo con todos ustedes, muchachos- El líder estaba observando la escena en la que pateaba a toda su tripulación, entonces, sacó un Den Den Mushi y le escuché susurrar algo -Traiganlo... es urgente... si, si, es necesario... ¡¡te lo estoy ordenando, o me lo traes o te mato!!- No sabía que estaba ocurriendo, pero dijo si era necesario, seguramente traería a algún tipo de animal o a un gigante, espero que no sea un gigante, nunca me han gustado esos tipos, tan asquerosos, con las uñas tan llenas de mugre, es verdaderamente horripilante, al minuto otros dos hombres vinieron, otro artillero, cuando disparo hacía mí, coloqué al tío que me estaba atacando por delante, por lo que las balas le golpearon a él, por suerte no lo mataron, no era lo que yo quería, solo acción, pero sin muertes, si me hice pirata fue para ganar dinero, no precio por mi cabeza, tampoco me interesaba convertirme en un peligro público. -Eeeeh.. grandullón, los tuyos caen como moscas, enserio... ¿Tienes algo mejor en la manga? Enseñamelo- Una risa fría y descarada surgió de los labios de aquel y señaló hacia el puerto -Por allí viene tu perdición, Zenit.. pronto serás pasto de los peces- Tragué saliva exageradamente, esa respuesta no me gusto nada...

Cada vez que un pirata más caía, escuchaba más de cerca como se arrastraba algo, a lo lejos veía algo que se acercaba, cinco hombres portaban una gran jaula y dentro había...-¿¡¡¡Que demonios hace un tio metido en una jaula!!!?- mientras decía eso, mis ojos acabaron abiertos como platos, la verdad no me esperaba que un tío con su apariencia, que parecía fisicamente normal, estuviera metido en una jaula como esa, de verdad me quedé impresionado -Este es nuestro pirata barra mascota... nosotros lo llamamos "Homus Tigre"- Estos abrieron la jaula y ciertamente ese nombre le quedaba bien, el tío se lanzó a por mí como si de un tigre se tratara, parecía muy cabreado o muy hambriento, al ver uno de los cuerpos tirados en el suelo se aproximo y comenzo a desgarrar su ropa, en ese momento, alzó la mano y desgarró la piel del hombre, del cuál se pudo escuchar un gemido de dolor -Tio.. ¿qué clase de zoológico es vuestro barco?- Mi mirada quedó verdaderamente impresionada, un tipo que puede desgarrar a un hombre sin uñas, esto no creo que fuera efecto de ninguna Akuma No Mi, es más, yo he visto el efecto de esas que llaman Zoan, este bicho ni se les compara, pero... ¿que demonios era?. Corrió hacía mí con ansias y hambruna, yo salté por encima suya, quedando a su espalda, de verdad comenzaba a pasar miedo, mientras, el capitán se reía y observaba el miedo que habitaba en mí en aquel momento, mis piernas comenzaron a temblar, ¿que clase de locos tratarían así a una persona? en aquel momento recordé mi hogar y bajé la cabeza...

Con ganas de romper a llorar por recordar mi pasado, alcé de nuevo la cabeza y pensé que aquella criatura era yo, y estaba comparando a estos tipos con mis padres, parecía como si quisieran obligarlo a ser así, quizás me estaría equivocando, pero eso era lo que parecía, la gente del mercado se echó atrás, tenían miedo de aquella criatura, y yo no iba a permitir que ningún inocente saliese herido de allí -Eh, tigrecito.. ven por mí, yo soy tu objetivo- Cuando saltó sobre mí, me eché al suelo y pateé su estómago para empujarlo hacía atrás, cuando chocó contra el suelo se levantó de rebote, parecía como si no hubiera recibido daño, era impresionante el aguante de este tio, sus rugidos se escuchaban por todos sitios, el era un horror, daba miedo tan solo de mirarlo -Homus, acaba con el y tendras doble ración de carne para cenar- ¿Me estaba diciendo que me iba a comer a mi o que le daría doble ración de otra carne? -Viejo... yo no soy comida- Me centré en el capitán de nuevo, el tigre comenzó a perseguirme, pateé el estómago del capitán y por el impulso di una voltereta hacía atrás que hizo que me colocara detrás del hombre-tigre. Puede que hubiera formas de derrotarlo, pero... ¿cuál sería la más indicada?, al instante se me ocurrió algo...

Podría tirarle un montón de escombros encima, pero, ¿de dónde saco los escombros?, también podría estamparlo contra la pared, pero, su resistencia es notoria, solo había una forma, debía sacrificar uno de mis brazos para dejarle paralítico, la espina dorsal era la mejor forma de detenerle, pero debía sufrir para ello, tan sólo me coloque en posición de combate y esperé que se acercara, cerré los ojos y en cuanto noté un mordisco punzante en el brazo golpeé con el dorsal de la mano en el primer hueso de la columna vertebral, el hombre-tigre cayó al suelo, parecía muerto, pero aún hacía movimientos perceptibles, parecía que mi plan había funcionado, todos los piratas que habían sido derrotados por mí salieron huyendo y quedaron tras su capitán, solo quedaba él -Eres el que queda, o te enfrentas a mi como un valiente, o huyes como hacen tus hombres- Pateé al tigre y lo aparté del campo de batalla, quería que esto fuera un combate limpio, entre él y yo, la gente volvía a acercarse al mercado, hicieron un corrillo junto a los piratas de aquel hombre, aquello parecía un ring, solo nosotros dos dentro, saldría uno. El combate empezó, y para mi desgracia, mi brazo izquierdo me dolía mucho, puede que para esta pelea me tendría que centrar en dar patadas, aunque mi punto fuerte sean las palmas de mis manos, era donde concentraba toda la fuerza del golpe -Bien, Zenit... prepárate para acabar con la misma suerte que Homus Tigre- Los piratas reían, mientras, nosotros nos rodeábamos en todo momento, él se abalanzó sobre mí, y viendo una imagen de mi padre en su rostro, me lancé a recibir su golpe y propinarle el mío...

Antes de que yo pudiera reaccionar, el golpe del enorme capitán impactó en mi rostro, acabé siendo agarrado por un montón de gente que se encontraba en aquel corrillo, me levanté y el siguiente golpe fue a impactar contra mi estómago, yacía en el suelo dolorido, mi cabeza volvió a bombardearme con mucho dolor, pero no podía tomarme otra de esas pastillas o me sentarían mal, comencé a levantarme y mostré en mi rostro una sonrisa -¿Sonries incluso a las puertas de la muerte? Me gusta tu estilo... intentaré matarte más rápido para que no sufras- Mi abuelo también murió sonriendo, era lo único que sabía, los D. que había conocido, murieron con una sonrisa en su rostro, y yo no sería diferente -No le temo a la muerte, si tengo que morir, entonces... es que no merezco ni siquiera haber nacido- Mi pierna derecha golpeó su pierna izquierda y el capitán perdió el equilibrio, después utilicé la palma de mi mano derecha para golpearle en la cara, el brazo izquierdo aún me dolía, pero lo conseguí moverlo a expensas del dolor y golpeé de nuevo en su rostro, así repetidas veces, la sangre ya se veía en mis manos, me estaba manchando con los restos de su rostro -Y si es cierto que hoy llega mi hora... quiero que me lo demuestres- Comencé a patearle a velocidad, después le golpeé la cara de nuevo con una patada y el último golpe limpio acabó en su estómago, cuando parecía que estaba inconsciente, se levantó, estaba muy herido, su cara estaba sangrando, solo me quedaba un cosa, salté en su dirección y le golpeé con el dorsal de la mano en el cuello, entonces el gigantón cayó, creí haberlo matado, pero en realidad no, aún escuchaba sus ronquidos. Cuando todo terminó, los piratas huyeron y la gente me aclamó, yo continué mi camino hasta la taberna más cercana, ahora me apetecía tomar algo, aunque sería insoportable con el dolor de cabeza que me había dejado aquel tipo.


Sead D. Zenit - El Bufón - 8.000.000 berries - Tensai no Kaizoku

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