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[Fic] ¡Queda esta arma requisada!

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[Fic] ¡Queda esta arma requisada!

Mensaje por Roshack el Lun Feb 10, 2014 1:19 pm

Ruidoso. Aquel era el termino que mejor describía aquella posada en el archipiélago Shabody, un antro de mala muerte, que, a pesar de que el olor de la comida echaba para atrás y la cerveza era más agua que alcohol, aquellas horas de la noche estaba a reventar.
Piratas, ladrones y demás gente de la misma calaña, llenaban aquel lugar con risas, música, amenazas y alguna que otra pelea mientras un enfurruñado posadero limpiaba jarras con un trapo más sucio que las propias jarras y un par de feas camareras servían la bebida en bandejas deslustradas, siempre esquivando, con una habilidad nacida de la practica, las perversas manos de los residentes que intentaban manosearlas al pasar.
Entre todos ellos un hombre destacaba sobre los demás, pues aquel individuo trajeado, sentado solo en una esquina y de profunda mirada, no terminaba de encajar bien en aquella colorida escena.
Eran muchos los ojos que se fijaban en él, aunque ya pasado un rato se olvidaban y solo lanzaban hacia su persona alguna que otra mirada furtiva.

En el centro de la sala, un grupo de piratas jugaban a las cartas, gastando el botín saqueado recientemente, ignorantes de los ojos que les observaban, más concretamente a uno de los jugadores.
En silencio, Tao se levanto de su asiento con su jarra de cerveza en la mano y se dirigió tranquilamente hacia el corro. Al percibir el cambio de aquel desconocido, más de uno de los presentes se puso en tensión y desenfundo por debajo de la mesa su arma, preparándose para una posible y seguramente deseada trifulca.
El teniente de la Marina se aproximo hacia el hombre que llevaba rato escrutando y simulo que se tropezaba al pasar por su lado, derramando sobre él la cerveza que aun quedaba dentro de la jarra.
El pirata se levanto de un sobre salto y maldijo.

-Maldito hijo de...¡¿Pero que cojones?!- Grito a Tao.

-Ups...¡Perdón, perdón!- Suplico este  a la vez que con simulado nerviosismo intentaba limpiar sin resultados aquel estropicio.
Enfurecido, el pirata dio un empellón a Tao mientras sus compañeros se giraban, dibujando malvadas sonrisas mientras esperaban ver la malograda suerte del pobre infeliz que había mojado a su compañero.

-Rata asquerosa. ¿Pero sabes con quien estas tratando?- Pregunto amenazante. -Mira, ahora mismo te vas a desnudar y me vas a dar ese bonito traje que llevas, luego...- Prosiguió el pirata.
Mientras, Tao, con una mueca de terror en el rostro, retrocedía marcha atrás con cierta torpeza hacia la puerta del local, seguido de cerca del otro hombre mientras este seguía con su retalia.
Más de uno se había levantado ya, expectante por ver la reyerta.
Al final, ambos hombres salieron al exterior. Tao interpretando su papel y el pirata profiriendo todo lo que supuestamente le deparaba el destino.

En un instante la cara del marine se transformo, abandonando su mascara de pavor y cambiándola por una de fiera decisión a la vez, que en un fugaz movimiento, lanzaba sus dos brazos hacia su contrincante desprevenido. La derecha al lateral izquierdo de la cabeza y la izquierda hacia el muslo derecho, tras lo cual describió un circulo con ambas a la vez.
El pirata se vio repentinamente de cabeza contra el suelo, mordiéndose la lengua a la vez que crujía su cráneo.
El resto de presentes, ante el inesperado giro de acontecimientos, tardo demasiado en reaccionar. Para cuando una decena de pistolas apuntaban a Tao, otra veintena de rifles en manos de marines apuntaban a los otros defendiendo a su teniente.

-¡Soltad las armas y poned las manos detrás de la cabeza. Estáis todos detenidos!- Grito una de los marines que asta ahora había permanecido escondido.

*********************************************************************

Mientras sus compañeros maniataban a los arrestados, Tao se acuclillo sobre el cuerpo inerte del pirata que había tumbado.
Tras una rápida inspección, el teniente encontró lo que buscaba en el cinturón del hombre.
Con delicadeza extrajo una pistola, la cual sostuvo sobre sus ojos durante un buen rato, escrutinandola a fondo.

-Tsk...No lo es...- Concluyo decepcionado tras un rato.

Hacia días que iba tras la pista de aquel tipo pero desgraciadamente había basado toda su información en un simple cartel de "Se busca" donde podía intuir el arma.
Encontrar la localización de aquellos piratas no había sido especialmente difícil, lo complicado fue convencer a sus superiores que le permitiesen ir junto a un vice-almirante a Shabody.
Como siempre, su petición fue recibida con recelo, desconfianza y un sin fin de estúpidas preguntas.
Por lo visto, por muchas veces que demostrara su lealtad a la Marina, la mancha que había dejado su padre jamas se borraría.
Por suerte, tras varios días de silencio por parte de sus superiores, al final le dieron el permiso y se embarco en acorazado que le llevaría tras la pista de una de aquellas odiosas armas.
Si localizar desde Marineford a la banda pirata fue fácil, hacerlo una vez en la isla era prácticamente un juego de niños.
Con un simple cartel en mano, tardo menos de tres horas enterarse donde armaban el barullo aquella gente y, una vez más, convencer al Vice-almirante de organizar aquella redada fue la tarea más pesada de todas.
Aquel tipo no entendía lo que significaban aquellos artefactos para Tao ni la cruzada que llevaba por tal de acabar con ellas.

Soltando un suspiro de resignación se reincorporo a la vez que arrojaba con despreció el arma sobre el cadáver y se echaba a andar entre los arboles, dirigiéndose de nuevo hacia el acorazado.
Todo aquel esfuerzo había sido inútil y aquello le frustraba. Encontrar, lo que para la mayoría eran, "simples armas comunes" resultaba algo mucho más agotador y difícil de lo que creía cuando juro hacerlo.

Acompañado por lúgubres pensamientos, siguió caminando hacia su barco asta que, con un encogimiento de hombros, se convenció de que pensar en todo aquello ahora no le ayudaría precisamente en su tarea. Se merecía una buena cerveza.
Cambiando su rumbo a un distraído paseo por el archipiélago, se dispuso a buscar algún lugar donde beber algo y divertirse un rato, ahora ya más animado.

Otro día seria...


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