Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Crónicas de Argandia | Élite |
Dom Feb 22, 2015 9:14 am por Invitado

» Anime Rol (Afiliación Elite solicitada )
Miér Jul 23, 2014 11:45 am por Invitado

» Heroes of Xandor {Afiliación Normal}-Apertura-
Miér Jul 23, 2014 3:26 am por Invitado

» Comfirmación Elite: Imitation Black
Jue Jul 03, 2014 12:30 am por Invitado

» Naruto Rol [Élite] - ¡Recién abierto!
Dom Jun 29, 2014 12:29 pm por Invitado


Descubriendo la Realeza [Pasado]

Ir abajo

Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Krad el Dom Mar 02, 2014 7:58 pm

Hacia muy poco tiempo de el acontecimiento que había marcado un antes y un después en la vida de Krad. Acompañado por su nuevo amigo Wukong, un simio de color como las llamas y baja estatura, que estaba posado en su hombro derecho observando atentamente si alguien intentaría hacerle algún mal a su amigo. Esta pareja se había vuelto muy unida y cuidaban de si mismo todo el tiempo, practicante era como tener ojos en la espalda. Seria casi imposible que alguien se acercara y alguno de los dos no lo notara. Había tenido que pasar por mucho para poder llegar a Isla Dawn, mas específicamente el Reino de Goa. La misión era buscar algo de información sobre el gobierno mundial. Krad quería conocer todos los detalles que pudiese de todas las facciones que habitaban el mundo, ya sea Pirata, Revolucionarios, la Marina, y el Gobierno Mundial. Por ello se había dirigido al Reino de Goa, para obtener información sobre la única facción a la que no había conocido aun. Pero esto cambiaría en las próximas horas.

Caminando por las afueras del Reino se encontraba Krad intentando obtener algún medio que le permitiese pasar por las murallas de la ciudad. Ya que había intentado ingresar de manera normal, pero muy cortes mente le había dicho que se largara de ahí, si no tenia ninguna invitación o si ningún miembro de la realeza había pedido sus servicios. Krad sabia que si mencionaba que poseía un par de alas en su espalda, lo dejarían ingresar sin ningún problema, pero no podía adivinar con que clase de problemas se encontraría luego.

Desgraciadamente la gente de las afueras de la muralla era muy descortés o muy indiferente con él. Parecían estar siempre ansiosos como si esperasen que algo sucediese en cualquier momento. Pero Krad no podía entender que era, hasta que finalmente lo vio. Un gran vagón salio de la puerta cargando infinidad de basura, ya sea comida, herramientas o medicamentos, entra otras cosas. Un grupo de guardias custodiaba el gigantesco carro, hasta que tiraron todo su cargamento al suelo, para luego retoma a la ciudad. El instante en que las puertas se cerraron toda le gente, que se encontraba al rededor de la muralla, salio disparada hacia la basura intentando agarrar cualquier cosa.

Pero la ferocidad de la humanidad que carece de recursos se hizo presente en la escena. Las personas comenzaron a matarse entre si para robarse los objetos. Un mar de sangre y gritos se alzo en la mañana produciendo un valle de muerte y cuerpos inanimados. En cuestión de minutos todo había terminado. El desconcierto en el rostro de Krad se había hecho presente y su cara se había transformado al recordar la masacre que tubo parte en el pueblo donde había pasado su infancia. Pero debía dejar eso atrás y planear una manera de entrar a la ciudad y para así descubrir todo lo que pudiese sobre el Gobierno Mundial.


avatar
Krad

skypiean
cazarecompensas domador medico
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Alvaro Garay el Jue Mar 06, 2014 4:05 am

El aroma a sangre, los muertos por doquier... la gente llevándose lo poco que había podido rescatar e inclusive llegándose los cuerpos inertes de aquellos que habían perecido en la inútil lucha por conseguir algo para comer. Algo de ropa sucia y vieja desgarrada y tirada por los nobles solamente para vestir algo diferente... era deprimente aquel ambiente, me daba asco y rabia a la vez, pero también mucho miedo. Me sentía mareado, intentaba taparme la boca y nariz con un trapo mojado en agua fresca para que el aroma rancio de la basura, mierda y orín seco de los cuerpos de aquellos pobres diablos de Terminal Gray no terminasen embriagándome. Amoniaco, ese era el aroma que predominaba en aquel sitio... ya todos se habían marchado, pero vi a alguien parado viendo toda aquella soledad en silencio, a lo que comencé a acercarme intentando mantener la compostura, respirando profundamente, practicando las técnicas de respiración que en el ala Médica de la base Marine en Shelltown me habían enseñado.

Joven, ¿qué hace aquí? — pregunté en un tono serio y directo, expectante de lo que fuese a responder ya que desconocía sus planes estando ahí parado como una estatua. — No tienes apariencia de ser alguien de Terminal Gray. ¿Acaso quieres entrar al Reino de Goa? — cuestionaba después mientras le miraba con cierta desconfianza, arrugando sutilmente el entrecejo y mirando que pronto se acercaba la cuadrilla Marine que me acompañaba... si, se podría decir que desde lo sucedido a Shelltown, me había ganado la confianza suficiente de mis superiores como para encargarme de un pequeño grupo de no más siete Marines -incluyéndome a mi-, parecía ser que vieron en mi un sentido de liderazgo innato, aunque yo discrepaba con ellos... ¿quien soy yo para discrepar con mis superiores, verdad? Mejor darles la razón si ven algo en uno que uno mismo no ve.
Garay, ¿qué haces con una bajeza de Terminal Gray? Debemos ir al Reino de Goa, ya sabes lo que nos dijeron. — dijo uno de los Marines del grupo. A lo que yo volteé mi cabeza mirándole por encima de mi hombro izquierdo. Le dediqué una mirada fría y penetrante, no aguantaría que trataran de menos a otra persona frente a mi, al menos no si eso significaba que nos traería problemas, prefería dejar eso a manos de los piratas u escorias de tal calaña, pero tal vez ese tipo era el responsable de tal matanza y directamente tendríamos que ponernos en acción. Aunque a decir verdad, la apariencia del contrario no era la de alguien peligroso, siquiera de alguien hostil.

De todos modos, volteé de nuevo mi mirada, fijándola en aquel joven nuevamente, el que estaba parado ahí como una estatua. — Será mejor que despejes el camino si es que perteneces a Terminal Gray, los nobles no quieren miembros de las afueras contaminando su entrada... nada personal. Pero si tienes asuntos pendientes con alguien dentro de esta ciudad... quien sabe, tal vez podamos ayudarte a entrar. — comentaba en un tono despreocupado y casi que desinteresado. Mi voz era neutral, aunque intentaba con mucho esmero no mirar hacia atrás en donde se encontraban los cuerpos, el aroma aún seguía atosigando mis fosas nasales aunque no tan jodido como antes ahora. Esperaba que el chico respondiera rápido, porque sino terminaría perdiendo la paciencia y le dejaría ahí, que se quedase esperando como si nada ya que no teníamos mucho tiempo que perder, al menos los demás, yo solamente estaba 'escoltando' o mejor dicho llevando a los demás Marines hasta el Reino de Goa, lo que hicieran después no dependía de mi ya que yo debía volver al cuartel general en el East Blue.
Garay, no creo que sea buena idea hacer eso... — dijo uno, algo inocente, titubeante y desconfiado.
Si sucede algo, yo me haré responsable y me encargaré personalmente de que él no vuelva a causar ningún problema, si es que lo causa... — dije en un tono bastante serio, para luego guardar sepulcral silencio, aún manteniendo mi mirada en el contrario, esperando su respuesta lo más pacientemente posible.
avatar
Alvaro Garay

humano
marine espadachin navegante
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Krad el Jue Mar 06, 2014 11:31 pm

Krad permaneció duro como una piedra mientras repasaba en su cabeza aquella macabra escena de codicia y destrucción. Algo que no estaba acostumbrado ver, pero que ya había presenciado una vez. Aquellas imágenes se le galopaban en la cabeza mientras meditaba en como podría utilizar todo lo sucedido en una escusa para poder adentrarse al interior de la muralla. Pero todos sus pensamientos fueron en vano cuando un joven muchacho vestido de pies a cabeza como un marine, y un séquito que lo seguía por detrás, llamaron la atención del muchacho. Las primeras palabras apenas lograron quitarlo de sus pensamientos pero cuando escucho si quería ingresar al Reino e Goa todo su capacidad mental comenzó a trabajar para buscar una excelente respuesta que le otorgara tan preciado deseo. - Disculpe...- fue la única palabra que logro decir antes de que fuese interrumpido por unos de los guardaespaldas del muchacho. Lo estaban llamando de la peor manera que podrían hacerlo a una persona con tantos años de instrucción en modales. Mientras el soldado hablaba todos los tendones del cuerpo de Krad se tensaron hasta del punto de casi estallar y caerle como una tromba al infante. Pero a duras penas pudo mantener su semblante imperturbable por aquellas palabras. Finalmente entendió que aquel comentario le daría la entrada al Reino de Goa

Mantuvo la expresión de su rostro serena pero con algo de nerviosismo. Escuchando cada palabras que se decían entre ellos y le decían a él, esperando a que todos se callaran y lo dejaran hablar. Demostrando que sus dotes de cortesía eran de las altas familias, o al menos eso quería aparentar, y sabia a la perfección que podría lograrlo. Ya había ideado toda la estratagema y repasado mas de una vez, intentado encontrar alguna falla en su plan, pero parecía no haber ninguna. Así que cuando todos se callaron comenzó con una actuación simplemente exquisita.

-Descuide oficial Garay, y gracias por recordarme que la escoria de la humanidad vive en terminar Gray. Ciertamente vengo desde muy lejos con una mascota para presentar en el circo de los lideres del Reino.- Decía el joven Krad sin ningún titubeo. Antes de comentar emitió un pequeño silbido casi imperceptible para los oídos poco entrenados llamando a su leal compañero Wukong. Este no se hizo demorar y llego corriendo desde unas cajas para subirse rápidamente a su hombro. - Este primate es una rareza de una isla casi inexplorada. Posee una destreza sin igual y me pidieron que personalmente lo entregara al cuidador del circo para que lo exhibieran en su próximo Show. Desafortunadamente luego de unas cuantas presentaciones tendré que llevármelo con migo, pero eso no pareció molestarle mientras prometiera que vendría regularmente cada 6 meses. Dado que es la primera vez que visito este lugar, y que solo eh escuchado rumores, no sabia muy bien el procedimiento necesario para que me permitieran ingresar. Por otro lado no creo que haya problemas dado que la función del circo es esta misma tarde y gracias a la ayuda de usted no tendré que perder tiempo en papeleo, logrando así dirigirme lo antes posible ante el cuidador del circo.-

Las palabras salían de su boca como si hubiesen sido previamente ensayadas y memorizadas. Pero la capacidad de Krad para idear planes de esta índole eran habituales en él y podía diagramarlos en una fracción de segundo. Si bien recordaba que un circo debería hacer una presentación en el Reino de Goa, no recordaba del todo la fecha pero le parecía que no estaba para nada errado. Ahora solo necesitaba esperar que su plan diera frutos y pudiese entrar al Reino.

- Si no le hes mucha molestia me gustarían partir cuanto antes, no soporto este olor a muerte, me esta a comenzado a producir arcadas y no quisiera llegar enfermo a mi encuentro con el domador del circo. Por cierto soldado...- Dijo Krad mientras dirigía si vista al muchacho que le había dicho que era una bajeza. -...Descuide que no haré ningún comentario por su desafortunadas palabras hacia mi persona, recuerde que lo estoy salvando de la orca. Si algún alto mando se entera que se dirigió a mi con esas desagradables palabras, bueno usted sabe mejor que yo que le sucedería. Pero mantenga la calma por que no soy una persona rencorosa y usted nada mas cumplía con su deber, no tenia por que saber quien era yo, y que estaba haciendo por aquí.- Quizás en algún momento podría utilizar esta situación a su favor, como siempre bien decía Krad, mas vale que te deban favores a deberlos.


avatar
Krad

skypiean
cazarecompensas domador medico
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Alvaro Garay el Vie Mar 07, 2014 4:58 pm

Escuchando las palabras del joven, no pude evitar dudar un poco de la credibilidad con aquella historia que nos pintaba. Si bien parecía tener el temple de un noble, no tenía la apariencia ni de cerca, más aún así su actitud un poco arisca luego del comentario de aquel Marine al cual ya de por si había mirado de manera fría me pareció raro. Enarqué una ceja y terminé discrepando con ese último comentario que el joven soltaba hacia uno de los Marines. Le puse una mano en el pecho y le di un pequeño empujón solamente para que se alejara de nuestras proximidades o la próxima vez no responderíamos con la misma amabilidad o mejor dicho, cordialidad que me caracteriza. — Le recomiendo que no haga ese tipo de comentarios, joven. Ya que no es miembro de la Marina, y como tal, no conoce ni de cerca el tipo de 'castigos' que pueden llegarse a efectuar si un miembro de tal organización atenta contra la integridad psicológica y anímica de un inocente. Más aún así, le repito que mejor se remita a guardarse los comentarios de tal índole. — decía yo en un tono directo y bastante frío, más aún así decidí seguir la charla para dejarle en claro lo que haríamos, haciéndoles un fugaz gesto a los demás Marines para que adelantasen la marcha, mientras que yo pasaba caminando por un lado del chico que deseaba entrar, ignorando a su mascota o lo que fuera que portaba con él, era algo totalmente irrelevante así que no le veía demasiado sentido el verle la quinta pata al gato o cosas así, más sería bastante claro con lo que iríamos a hacer, ya que por ahora no me terminaba de tragarme su cuento de que era una demostración para los nobles, pero le seguiría un poco el juego, entre comillas.

Tú entrarás conmigo, explicaré todo a los guardias de las entradas, y luego de eso harás como si nunca nos hubiéramos visto, ¿entendido? No quiero saber siquiera que estás causando problemas por el Reino o me veré encantado de meterte tras las rejas... y cuando digo algo, lo cumplo. — dije antes de proseguir caminando, sin dirigirle más la palabra y escuchando todo lo que él fuese a decirme luego de lo que mencioné yo, más no le respondería. Intentaba arduamente mantener la compostura con tantos muertos ahí tirados, era una lucha interna de lo más intensa que sentía sinceramente no iba a poder lograr ganar; Cuando nos aproximamos a la entrada al Reino, ya los otros Marines habían entrado, pero evidentemente al verme a mi con otro individuo desconocido, los guardias se pusieron en mi camino y me miraron con suma desconfianza, desviando la mirada de vez en cuando hacia ese joven al cual ya le habían prohibido la entrada anteriormente.
Marine, tú podrás entrar. ¿Pero qué hace este extranjero contigo, acaso son compañeros? — preguntó uno de ellos, mirándome a los ojos fijamente.
Yo solo me limité a asentir con la cabeza, cruzándome de brazos. — Así es, confirmo que viene para no causar problemas, más tiene algunas tareas pendientes con los nobles, simple entretenimiento con animales. Aún así, me hago responsable de lo que haga o no haga. — comenté en un tono neutral, tranquilo. Si había algo que me caracterizaba es que podía mantener un semblante serio e inamovible todo el momento que quisiera, exceptuando obviamente... cuando habían muertos cerca, pero como los habíamos dejado un tanto atrás  ni el aroma a sangre y basura se sentía, ya no me preocupaba demasiado.

Está bien, si es así... pueden pasar, pero más le vale que no cause alboroto o directamente daremos aviso a tu superior sobre tus errores. — comentó el otro guardia, dejándonos camino libre para entrar a la ciudadela. Yo comencé a caminar posando de vuelta mi mano izquierda sobre la punta de la empuñadura de mi Katana enfundada, esperando obviamente que aquel chico me siguiera no muy de cerca ya que tampoco confiaba en su presencia a mi lado, no le conocía en absoluto y podría estar planeando cualquier cosa. — Adelántate un poco. — musité atrasando un poco mis pasos, sería mejor que él fuera por delante solamente por precaución. Dejamos atrás a los guardias un par de minutos luego, minutos en los que no dije ni una sola palabra, o al menos dirigida hacia él, de vez en cuando los nobles me miraban con desconfianza e inclusive soberbia y superioridad, como si fuese simple escoria de la humanidad, sí... los recién llegados a la Marina tampoco es que fuesen demasiado respetados, no había hecho nada para merecerme tal respeto, pero a decir verdad... tampoco es que me importase demasiado eso, me daba igual, las escorias eran ellos al fin de cuentas; — Muchacho... hasta aquí llega mi compañía, desde ahora irás por tu cuenta, más aún así te vuelvo a advertir... más te vale no causar problemas o terminaré viéndome gustoso de darte una tunda... ¿está claro? Lamento el comentario de mi compañero, pero de todos modos... uno nunca puede saber lo que pretende el contrario al entrar a un Reino lleno de nobles. Todavía sigo sin creerme tu cuento, pero... sigue camino, muchacho. — terminé por decir, con intensión ya luego de reanudar la marcha hacia la salida de la ciudadela, tampoco es que tuviera mucho más que hacer, y me denegaban la entrada a la gran mayoría de locales de aquella ciudad, solamente por no ser noble... así que básicamente estaba aquí como de relleno...
avatar
Alvaro Garay

humano
marine espadachin navegante
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Krad el Sáb Mar 08, 2014 11:09 am

Simplemente Krad se había pasado en sus comentarios mas de la cuenta, logrando irritar al que parecía ser su superior, el muchacho apellidado Garay. Era habitual en Krad, cuando se metía en un personaje llevarlo a flor de piel, pero esta vez había resultado desfavorecido con su actitud. Había conseguido llamar la atención del joven Garay, logrando que a este no le convenciera mucho su historia, incluso había recibido una advertencia física. Aquello molesto bastante a Krad pero al no querer empeorar mas las cosas decidió no continuar con su papel, aunque antes de decidir esto estuvo pensando en que un verdadero noble se molestaría de sobre manera si fuese empujado por una escoria de la marina. Pero al fin y al cabo ya había conseguido lo que quería, entrar al Reino de Goa. El pequeño mono se había sobresaltado al ver que su amigo había sido empujado, incluso había mostrado sus dientes, ya que no permitía que nadie molestara a Krad. Pero al ver que el joven no reaccionaba se limito al mantenerse erguido, sobre el hombro de Krad, con la vista entrecerrada intentando visualizar si todo marchaba por bien camino o se estaban metiendo en problemas, ya que el mono tenia un buen olfato para las trampas y siempre avisaba a Krad de estas.

Antes de reanudar la marcha hacia las puertas del reino el joven soldado le explico como procederían tanto para con los guardias como para las acciones que realizara Krad en la ciudad. Inmediatamente a su comentario comenzaron a avanzar hacia la ciudad, mientras lo hacían Krad noto que el joven respiraba con ciertas dificultad y mostraba en su rostro una expresión de desagrado poco habitual. Al principio pensó que era en respuesta a la fabula que había contado, pero poco a poco, mientras se alejaban de aquella zona infestada de cadáveres y olor a podredumbre, lentamente el rostro de Garay comenzó a tomar un aspecto mas armonioso. Aprovechando que el humor de Garay parecía haber cambiado decidió platicar un poco con él.

- Disculpe por mi comportamiento, fue bastante altanero, pero siempre fui de creer que no se debe juzgar a las personas por su apariencia, y eso, en ocasiones, me saca bastante de mis cabales. Pero dejemos el pasado en el pasado. Tengo la sensación, y creo estar en lo correcto, de que usted no es de esta zona, supongo que por ello me va permitir ingresar en el Reino. descuide que no pretendo hacerle quedar mal, ni que me meta tras las rejas, como ha advertido que haría y aprecio que me otorgue su beneplácito para circular por la ciudad.-

Cuando estábamos por llegar a las puertas de la ciudad un grupo de guardias se acerco al trote, seguramente habían reconocido al muchacho, que hacia apenas unas horas le habían dicho que no podría ingresar al reino. Pero nuevamente el joven marine defendió la causa de Krad alegando que cualquier problemas con su estadía Garay se haría responsable de sus actos. Los guardias se hicieron a un lado y nos permitieron continuar con nuestro avance. Al abrirse las puertas de la ciudad pude observar la majestuosidad de esta. La calle de ingreso era muy amplia, tanto como para que pudiesen circular varios carros en ambas direcciones. A sus costados los edificios de mármol resplandecían su blancas paredes, y los vivos colores que tenían pintados algunos. Todas las casas poseían varios pisos de altura, incluso parecía que dependiendo de la cantidad de pisos era el cargo que ostentaban en el gobierno. Por doquier se veía a los nobles con pelucas extravagantes y atuendos de colores exóticos, parecía un desfile de gala o algo parecido.

Mientras Krad se maravillaba con la vista de aquella ciudad Garay le dijo que fuese por delante, como si estuviese siendo escoltado. Si Krad había sospechado en algún momento sobre si los marines habían creído o no su historia, con esta actitud por parte de Garay quedaba resuelta la duda. El marine no confiaba en él y tampoco confiaba en su historia. Los nobles del reino observaban a Krad y su pequeño amiguito con aires de superioridad y desprecio, incluso los niños hacían lo mismo que sus padres. Aquello llamo la atención de Krad dado que siempre por donde iba algún niño quería curiosear con el monito, y aunque Krad no le simpatizaba mucho eso, al Wukong le importaba bien poco y se ponía a hacer sus características monadas para simpatizar con los infantes. Pero hoy no había nada de eso en el rostro del chimpancé, incluso se mostraba algo nervioso y dispuesto a atacar a cualquiera que se acercara con malas intenciones.

Mientras Krad observaba ese espectáculo Garay llamo su atención. Las palabras que le dijo fueron bastante reacias, pero en sus palabras sintió algo de confianza por parte del marine, y como quería agradecerle a Garay por lograr permitirle entrar, decidió comentarle que hacia allí y por que tenia tantos deseos de ingresar a Goa.
- Le agradezco por permitirme ingresar a Goa. Y como agradecimiento le voy a quitar las dudas que pueda tener sobre mi persona informándole mi verdadero propósito en este sitio. No soy nada de lo que eh dicho antes, como usted bien sospecha. En realidad estoy buscando información sobre el gobierno mundial, no para desestabilizarlo, ni siquiera para intentar hacer algún delito, solamente para intentar entender por que se comportan así, y que planes tienen pensado para el futuro. Por que tengo entendido que el gobierno mundial cuentan con unas fuerzas especiales, pero se solo eso y quiero saber bien sus nombre, que pretenden hacer y cuales son las funciones que cumplen. Se que estoy poniendo en riesgo mi vida intentado averiguar esto, pero me es fundamental para determinar en que bando estoy. No pretendo que me ayudes a averiguar esto, pero creo que los marines deberían conocer por que arriesgan sus vidas.-

OFF:
Bueno, si quieres podemos continuar un poco mas con la trama. Ahora si te estas aburriendo un poco el tema, entiendo que esta trama es mas personal que social. En definitiva si quieres salirte del tema no te preocupes que ya estoy suficientemente agradecido con que me hayas dado una mano. Grande Garay!!!!


avatar
Krad

skypiean
cazarecompensas domador medico
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Alvaro Garay el Sáb Mar 08, 2014 1:57 pm

Antes de empezar a retirarme, escuché de nuevo la voz de aquel joven al cual había ayudado a meterse al Reino de Goa. Sabía perfectamente que su historia no era la que pintaba con tanto entusiasmo, más aún así cuando terminó de hablar, volteé mi cabeza hacia un lado mirándole de soslayo por encima de mi hombro izquierdo, con una mirada despreocupada casi que desinteresada se podría decir aunque era la expresión facial que ponía casi siempre a la hora de hablar con alguien que no conocía en absoluto. — Ya era evidente que tu historia no era más que una mentira, joven. No soy idiota como los demás y aún así seguiste insistiendo con ello. Debería sacarte de la ciudad por mentirme, más aún así me tiene sin cuidado lo que realmente hubieras querido hacer aquí... solamente que en un Reino donde los nobles tratan a sus diferentes como escoria, no podrás conseguir mucha información o más bien... nula. — murmuraba dándome vuelta por completo acercándome a él, parándome a escasa distancia como mucho un metro separado de él, fijando mis orbes carmesíes sobre las suyas. — Te diré lo que sucederá ahora. Debido a que tu historia ha sido mentira... tarde o temprano se preguntarán porqué andas rondando por la ciudad, los nobles empezarán a impacientarse e incomodarse... y por ende, te echarán de la ciudad. No me hago responsable más a partir de ese punto, por lo que si quieres averiguar algo, te recomiendo que lo hagas en otros sitios, no es recomendable hacerlo en un lugar que a la primera oportunidad te terminarían echando o decapitando por una supuesta 'insolencia'. — terminé por decir para luego mover un poco mis hombros y mi cabeza posterior a ello haciendo sonar las cervicales de mi cuello.

No estoy autorizado para decirte nada sobre la información que buscas, y por más que lo estuviera... no confío en tu palabra como para hacerlo. Me has mentido una vez, ¿porqué no habrías de mentirme de nuevo? Te todas maneras, será mejor que despejes el camino, a lo sumo ve a la taberna... muchacho, ten cuidado... mucho cuidado. No vaya a ser que amenaces a un noble con esa actitud que tienes y tu cabeza termine rodando por el suelo. — luego de decir eso, me di media vuelta lentamente, notando que el grupo de Marines se acercaba de nuevo luego de haber ido a hacer sus asuntos dentro de la ciudadela con los altos mandos de seguridad del Reino de Goa. Se quedaron mirándome fijamente, más aún al contrario con suma desconfianza, y aún así luego pasaron por mi costado, palmeándome uno de ellos la espalda como diciendo: "Eh, vamos... que ya estamos para irnos de nuevo a Shelltown." a lo que yo solamente asentí levemente con la cabeza a modo de respuesta, para acto seguido dedicarle algunas palabras más al joven antes de retirarme de aquel lugar. — Y tienes razón, no soy de aquí y tampoco tengo ganas de decirte de donde soy realmente, si eso responde tu duda... perfecto, si no pues mala suerte. — terminé por decir antes de terminar de darme vuelta nuevamente y acelerar el paso para juntarme con el grupo de Marines con el que había llegado a la isla. Si bien no era un grupo demasiado grande de no más 5 personas sin incluirme, no estaba nada mal para un inicio.

Y así dejé atrás a aquel muchacho, ¿qué destrozos podría hacer, o tal vez qué cosas llegaría a averiguar? Eso ya no quedaba en mi averiguarlo, los nobles ahora serían los que deberían hacerse responsables por cualquier tipo de problema que aquel sujeto ocasionara, cualquier incomodidad siquiera. Si, ya lo miraban raro de nuevo la gente más nadie decía nada, inclusive los guardias parecían hacer como si aquel chico no existiera, sí... no era parte de ellos ser gente violenta, más sí te ignoran hasta tal modo que dentro del Reino de Goa te sientes invisible, inexistente, una escoria de la humanidad; Al fin y al cabo, salimos de las proximidades del Reino e inclusive de Terminal Gray, aproximándonos al puerto en Villa Fucsia, para así... luego de comprar las provisiones para el viaje aunque de una manera algo incómoda por la mirada desconfiada de los pueblerinos. Subimos al barco, y al tener en cuenta que soy Navegante, tomé el timón sin dudarlo ni un solo segundo, zarpando hacia el mar abierto, con destino incierto a decir verdad... porque como tal vez volviéramos directamente a Shelltown, podría caber la posibilidad de que nos desviáramos a otros sitios para hacer lo mismo... ¿qué era lo que estábamos haciendo? Más que nada repartiendo los carteles de Wanted por todos lados, sí... ese trabajo se nos había asignado al menos en el East Blue, ya luego lo que sucediera en los otros Mares Cardinales no era mi responsabilidad sino la de otra persona... de otra Base General.

Spoiler:
No me aburrió el tema. No soy de extender demasiado los sociales a no ser que tengan una trama pre-armada o sean directamente de índole bastante importante para lo personal de mi personaje. Tranquilo que me ha agradado mucho el Rol. ¡Saludos! Y espero que nos encontremos de nuevo en algún futuro.
avatar
Alvaro Garay

humano
marine espadachin navegante
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Krad el Lun Mar 10, 2014 11:01 pm

El joven marine llamado Alvaro Garay, antes de irse le libero una serie de comentarios sobre que sucedería cuando este dejara la ciudad. Era evidente que las palabras del uniformado eran ciertas, pero en el fondo Krad tenía la esperanza de poder realizar su investigación antes de que se comenzaran a preguntar quien era Krad y que demonios estaba haciendo en el Reino de Goa. Por ultimo Garay le dijo que el no le podría facilitar información, ni podía indicarle en donde buscarla, ademas de decirle que creía muy poco probable que encontrase esta información en un lugar como este. Cosa que Krad también había sospechado desde un principio, pero al menos era mucho mas fácil intentarlo aquí que en cualquier otro sitio del East Blue. En realidad el verdadero lugar para buscar documentación basada en sus teorías debería ser en algún lugar mas allegado al gobierno mundial. Tras algunos segundo el soldado simplemente le dio la espalda y se fue de allí. Sin contestar las preguntas que le había realizado Krad y diciéndole que tampoco le daría esa satisfacción. Pero en el fondo le debía un gran favor a ese sujeto, por que gracias a él había logrado ingresar al Reino de Goa.

Finalmente Krad quedo solamente acompañado de su peculiar amigo Wukong, ahora necesitaba de la destreza del chimpancé y la astucia de él, para poder comenzar con su investigación, así tuviese pocas o casi nulas oportunidades de encontrar algo. Simplemente el joven estaba decidido a no irse de allí con las manos vaciás. Anduvieron un poco por la calle principal hasta que logro ocultarse de los ojos vigilantes de algunos guardias, fue en ese momento que logró ingresar a un edificio de tres pisos. En primera instancia había ingresado de espaldas, pero una voz bastante dulce para tratarse de alguien de la nobleza llamó su atención.

-Oye muchacho acostumbras a entrar haciendo tanto alboroto a todos lados, o te estas escondiendo de alguien.- Al voltearse Krad pudo observar a una señora de quizás unos 65 años con una mirada cargada de experiencia y diversión, completamente expectante por la respuesta que le daría el joven. Tendría que pensar muy bien en que iba a responder si no quería acabar su misión por culpa de una anciana. - Jejeje, si me ando escondiendo de unos amigos que me están buscando. Es que estamos jugando a las escondidas y no sabia muy bien donde esconderme, así que vi la entrada de la biblioteca y no dude en adentrarme allí. Pero tuve que entrar de espaldas para asegurarme de que no me veían. Perdón por interrumpir el sagrado silencio de este santuario del conocimiento, creame que no fue mi intención en absoluto.- Krad era muy observador, solo le basto una mirada para notar que esto era una biblioteca y la anciana que le atendía era la bibliotecaria. Quizás era un golpe del destino o simplemente mucha suerte, pero que mejor sitio para empezar que en la mismísima biblioteca.

-Estas algo grande para jugar a las escondidas, pero quien soy yo para cuestionar ese tipo de comportamiento. Pero te aviso muchacho deberás entrar y ponerte a leer algo si quieres permanecer aquí dentro, de lo contrario deberé pedirte que te marche inmediatamente.- Poniendo la mejor cara de susto Krad encontró en su voz el tono mas suplicante que podía emplear.- No no no, por favor permítame quedarme, leeré cualquier cosa que tenga. cualquier cosa, lo que sea. De hecho siempre quise leer sobre el gobierno mundial y las batallas con la revolución si tiene algo de eso, así al menos aprendo un poco, que le parece.- No estaba muy convencido Krad de si podría encontrar algo de información en un material como ese, pero no lo quedaba mas remedio que empezar por algún lado. -Es una petición un tanto extraña pero esta bien te conseguiré algo de ello, por cierto no se esta permitido el ingreso de mascotas. Así que deberás dejarlo afuera a ese animal.- A Wukong no le gusto mucho que lo llamaran de esa manera y con ese tono, pero entendía que no podía confrontar a la anciana. -Descuide por el mono, es muy educado. Vera se llama Wukong, y a estado con migo desde hace años, creame que no existe mono tan educado como él.-

En ese preciso instante Wukong se bajo del hombro de Krad y caminando muy erguido hacia el mostrado de la bibliotecaria hizo una perfecta reverencia y luego extendió la mano para intentar besar la mano de la anciana, pero obviamente que la viejita no se la brindo, aunque si acepto que era muy educado y le permitió ingresar con el, pero debía estar siempre juntos. Luego de unos minutos le trajo el libro que Krad le había pedido. El muchacho estuvo leyendo un buen rato sobre cada batalla y encuentro con los revolucionarios, pero siempre se hacía mención a ex almirante, o vice almirante, o cualquier miembro de la marina. Por mas que buscaba y buscaba no encontraba nada referido a las fuerzas especiales del gobierno. Acaso eran tan secretas o simplemente no existían. Cuando estaba por darse por vencido encontró una relación un tanto extraña en algunos miembros de la revolución y algunos marines. Básicamente se resumía en que estos miembros de la revolución aparecían muertos como por arte de magia, y en su contra algunos marines simplemente desaparecían de la faz de la tierra. Pero uno en particular se lo mencionaba como muerto en una batalla y luego se lo idolatraba por haber capturado a uno de los lideres. Revisando este detalle parecía suceder lo mismo con varios marines. Desaparecían sin dejar rastro o se los daba por muerto, y después volvían a aparecer como si hubiesen vuelto a la vida.

Imaginaba que podía significar esto, pero para estar mas seguro Krad decidió preguntarle a la bibliotecaria, a riesgo de que esta descubriera las verdaderas intenciones del joven y lo arrestaran por ello. - Disculpe señora, por que en varias oportunidades se lo da por muerto a un marine y luego se lo nombra varios años después como al que capturo a un revolucionario.- Tras un segundo en que la cara de la anciana se desfiguro, esta volvió en si para contestarle. -Niño, veo que eres muy perspicaz, veras hace muchos años se rumorea que los miembros mas experimentados de la marina, o soldados con una determinación poco habitual desaparecen del mundo sin dejar rastros. En ocasiones se los ha vuelto a ver vestidos de trajes negros y mascaras. Lo que se sospecha es que los máximos lideres tiene una fuerza militar de élite, que trabajan para ellos asesinando a cualquiera que le este ocasionando problemas. Sinceramente esto son solo rumores y no deberías hablar demasiado de ello, por que estos rumores pueden cobrar venganza. Ahora deberías marcharte de aquí ya has escuchado demasiado.-

Krad se quedo pensando en aquellas palabras unos segundos para luego alejarse de allí.


avatar
Krad

skypiean
cazarecompensas domador medico
Tripulacion : -

Volver arriba Ir abajo

Re: Descubriendo la Realeza [Pasado]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.