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Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

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Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Jue Mar 13, 2014 4:05 am

Cría cuervos y te comerán los ojos.
"Prefiero no existir a ser devorado por el olvido del tiempo, que nunca hablen ni piensen en mi para no ser un simple recuerdo."
¿Qué es el temor a la muerte sino más que el temor a lo desconocido? El ver muerte y temer por mi muerte no me había traído más que problemas en el pasado. ¿Cuanto tiempo había pasado ya desde que me había unido a la Marina acaso? ¿Será que perdí la cuenta, o solamente la memoria? A quien le importa ya, los detalles quedan en eso, detalles. Se corría el rumor de que alguien... alguien aterrorizaba pueblos inocentes en las noches, haciéndose apodar como "Crow", un joven que de tantos asesinatos que había cometido, en escasas semanas ya había alcanzado una recompensa que llegaba hasta los diez millones de berries. Una sensación escalofriante recorrió mi espalda cuando me contaron de ello en Shelltown justo cuando estaba haciendo unos papeleos. La muerte y sangre inocente que había causado ese sujeto era simplemente para erizar los pelos y dejarme la piel de gallina. Hacía poco tiempo había arrasado con un pueblo entero en una isla cercana a Shimotsuki, y posiblemente se dirigiría hacia allí como próximo objetivo. ¿Y qué pinto yo en todo este asunto, se preguntarán muchos? Pues básicamente... me habían enviado hacia allí solamente para cerciorar de que alguien pusiera paro a sus acciones, ¿pero porqué confiar en alguien que le teme a la muerte misma y a lo relacionado con esta? ¿Será que me estaban enviando a mi muerte, que se querían librar de mi? Malditos... pero no, no podía precipitarme y pensar cosas de esa índole, pero bien que podrían haberme explicado un poco más las razones de mandarme solo con un escuadrón de veinte Marines que no me superaban en rango, pero había variación de estilos... diez de ellos usaban rifles, mientras que los otros usaban espadas sutilmente curvadas pero que no llegaban a ser Katanas, sino más bien sables; Me encontraba en la embarcación que nos estaba transportando hacia Shimotsuki actualmente, aún faltaban algunos días para llegar, y al parecer el ataque había sido bastante reciente. Si los rumores eran ciertos, llegaríamos a tiempo para interceptar a Crow y así intentar... sí, intentar detener su ola de destrucción y asesinatos a troche y moche.
¡Garay-taicho! — se adentró sorpresivamente uno de los cuantos Marines que me acompañarían en aquella misión. Obvio, su grito me sobresaltó de sobremanera, sintiendo que mi corazón dio un vuelco por unos momentos, aunque de todos modos, acomodándome en mi silla tras el escritorio de aquella "oficina" que se me había sido asignada como uso personal o más bien planeación de todo lo que fuéramos a hacer en Shimotsuki en contra de Crow, alcé la mirada y la fijé en aquel Marine que me miraba también haciendo el específico saludo militar. Asentí, y esperé que bajara su brazo antes de hablar. — ¿Dime? ... La próxima vez intenta no actuar como una sombra y aparecer de repente, la próxima vez no respondo de mi. — casi que amenacé reprimiendo el haberme asustado de ese modo ya que me hallaba muy concentrado mirando el Wanted de Crow. Aquella mirada... perdida en la locura, esa sonrisa desquiciada que casi un poco más comunicaba tras el papel que deseaba matarme, y que lo haría de la manera más cruel posible. La locura y oscuridad que esta conlleva, aquel sujeto estaba sumido profundamente en ella... me llegaba casi que hasta a intimidar, solamente por el simple hecho de que ese tipo había tomado muchas vidas inocentes solo... por mera diversión, o tal vez... porque no hallaba algo mejor que hacer, no soy adivino para leer las mentes de los demás, pero sabía perfectamente que no nos estaríamos enfrentando a un Scar cualquiera...

Lo siento, señor. Debo informarle que llegaremos en la mañana a Shimotsuki. Nuestro navegante pronostica que... — sus palabras fueron rápidamente interrumpidas por las mías, mientras una sutil sonrisa se dibujaba en mi rostro. — ¿...Que llegaremos aproximadamente en unas ocho horas? Ya lo se... ¿Recuerdas que yo también soy Navegante? — cuestionaba mientras acomodaba algunos papeles, y entre ellos... el cartel de aquel individuo de piel pálida y pelo azabache. El Marine se disculpó avergonzado de tal error, y aún así solamente renegué con la cabeza, suspirando pesadamente. — Tranquilo, no te degradaré el sueldo por una torpeza así... además, ¿eres nuevo, verdad? — pregunté mientras le miraba cruzado de brazos, a lo que aquel joven Marine que posiblemente no pasaba los veinte años me miraba y asentía fervorosamente con la cabeza. Una expresión entre terror, incertidumbre y falso coraje se había presentado en su rostro. Simplemente moví mi mano en ademán de que podía irse, y él... con un saludo militar, se dio media vuelta rápidamente y comenzó a caminar saliendo de la habitación. Suspiré profundamente, cerrando los ojos y llevándome ambas manos a las sienes mientras apoyaba mis codos en la superficie del escritorio. — "Solamente son niños... esto solamente será una masacre y no ayudarán, solo estorbarán... ¿porqué mierda usan tanta carne de cañón? ..." — me preguntaba pensando aquello. Arrugué el ceño y simplemente me recosté un poco con las manos puestas en mi nuca, en aquella silla algo reclinable. Me quedé dormido pronto, recostándome en la cama de mis aposentos, y a la mañana siguiente... llegamos como se había predicho a Shimotsuki, desembarcamos todo el escuadrón incluyéndome yo... la misión comenzaba ahora... el sol aún teñía el cielo de anaranjado, posiblemente serían entre las seis y las siete de la mañana, a juzgar por la posición del sol cercano al horizonte...
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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Jue Mar 13, 2014 10:52 pm

“Un silencio de tumba” … ese era el tipo de silencio con el que llego el barco a las costas de Shimotsuki, el pequeño navío, de maderas oscuras y velas opacas, gastadas y raídas por los rayos del sol era uno que desempeñaba tareas de pesca en la isla próxima, había partido el día anterior desde su tierra natal para poder comerciar, intercambiar o vender el suculento botín marítimo que habían logrado recolectar. Todos los integrantes de la pequeña tripulación, doce buenos hombres de trabajo duro y bravo, estaban alegres y sonrientes al partir, pues habían conseguidos peces como nunca, incluso un rey Marino bebe que habían tenido que trozar para poder guardar en la bodega, las risas y las carcajadas fueron el coro que acompaño el discurrir del navío, hasta que un grito de alarma cambio todo. Uno de ellos, el mas joven e hijo del capitán había divisado una pequeña barcaza que navegaba a la deriva, siendo arrastrada por las olas, sobre ella viajaba o mas bien yacía un hombre, el cual parecía encontrarse en grave estado dada la palidez de su piel.

Con rápidas ordenes y hábiles maniobras el capitán puso el barco rumbo a la barcaza y sin mucha demora socorrieron al aparente naufrago, tuvieron que ayudarse entre dos hombres para montarlo al barco ya que este no daba señales de vida o respuesta en cuanto comenzaron a gritarle y llamarlo. No tenían forma de saber… no podían simplemente saber que estaban invitando a la muerte a sus vidas. Lo que quedo flotando en el mar, aquello sobre lo que viajaba el pálido individuo no era mas que unos cuantos troncos amarrados de muy mala forma, el agua del mar lo cubría y se colaba entre ellos por todos lados, por tanto el cuerpo del hombre, que estaba ciertamente frio, casi helado, pese a los potentes rayos del sol, estaba también empapado. Lo acobijaron con unas mantas, pues salvo por unas botas negras de suela ancha y pesada y un pantalón negro de cuero ajustado que iba ceñido por varios gruesos cinturones no llevaba otra prenda sobre si mismo.

Lo recostaron bajo el palo mayor del barco de dos velas y enviaron a los mas jóvenes a preparar algo de comida caliente por si el hombre reaccionaba, pues aquel de los doce que sabia algo de medicina había tomado su pulso y comprobado que aun seguía con vida… Fue entonces, cuando los mas jóvenes, de apenas quince años cumplidos regresaban con un cuenco repleto de una sopa espesa y caliente con un aroma delicioso, que aquel ser monstruoso abrió los ojos, dos orbes negros y profundos, como la noche sin estrellas y la penumbra mas oscura, unos ojos carentes de expresión, abiertos de par en par observando todo, mientras la cabeza del hombre giraba lentamente y se ladeaba un tanto hacia la izquierda, muy despacio, sus orbes, si es que en verdad eran tal cosa y no un portal hacia la muerte, se posaron uno a uno en los que allí había. Las palabras de animo y bienvenida comenzaron a brotar de aquellos pescadores de buena fe. – Oh que bueno que has despertado! Toma! Toma! Te hemos preparado una sopa para que recuperes fuerzas! – dijo alegre el capitán tomando la comida y ofreciéndosela, mas el palido naufrago no parecía raccionar ante aquello. Todos notaron que algo extraño sucedia, algunos llegaron  a pensar que era debido al shock del naufragio o la deshidratación… ¿Cómo podían ellos comprender una mente tan dañada como esa?

- Kwark! El Rojo es bueno, y alimenta mejor! -Sono la voz extraña, casi como un graznido, mientras una larga y ancha sonrisa demencial se apoderaba del antes inexpresivo rostro…

No tuvieron oportunidad. No duraron siquiera minutos frente al a brutalidad que se desato frente a ellos… Y una vez que el último soltó su gemido final, el barco siguió su rumbo, avanzando en completo silencio. Pues al masticar la carne de los hombres muertos y arrancarla con sus dientes de los huesos aquella criatura no expresaba sonido alguno.

El barco atraco en el puerto pesquero de Shimotsuki al final de la madrugada, antes de que el alba despuntara, y como una sombra aquel ser abandono el lugar, internándose en la ciudad y perdiéndose en ella.

El puerto pesquero no era el puerto principal, donde anclaban los grandes busques de carga y descarga y se ejercía el mayor comercio, era uno mas pequeño, donde solo se comerciaba pescado y en el cual llegaban embarcaciones de menor porte de civiles. La mañana en aquel lugar fue recibida con gritos de terror, cuando los trabajadores hallaron un barco pequeño de pesca, con una cantidad de cuerpos imposible de determinar a simple vista… pues los miembros de que los componían estaban desparramados por toda la nave, haciendo imposible saber que partencia a quien…

Crow había llegado a Shimotsuki … el terror no tardaría en comenzar.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Vie Mar 14, 2014 12:42 am

Garay-taicho... ¿no recomienda mejor que nos dividamos? — cuestionaba uno de los Marines. Desconfiando en la seguridad de aquel lugar prácticamente era imposible saber si Crow había llegado o solamente sería un falso rumor, palabras apresuradas de gente cobarde. Pero... había algo raro en realidad sobre aquel lugar, y es que el pueblo, o al menos las afueras de este el cual usualmente era bastante concurrido debido a que aquella isla, Shimotsuki, era una bastante famosa, gracias a sus escuelas de espadachines y demás... realmente algo raro. Un pueblo pacífico ahora parecía directamente un maldito desierto; — No lo sé, será mejor que nos mantengamos juntos... nadie descuide su espalda, no podemos saber si Crow ha llegado y nos está esperando, o solamente ha sucedido otra cosa y la gente está dentro de sus casas por ninguna razón aparente. Pero mantengan los ojos bien abiertos. — llegaba a decir en un tono que demostraba seriedad y liderazgo. Sentía cierto curioso aroma que me resultaba familiar, pero no lograba sacar directamente de qué se trataba, sutilmente ácido... metálico, y tal vez con un dejo de putrefacción. ¿Sería carne podrida? No, era imposible, en un lugar así tan pacífico... no había mugre en el suelo así que me daba a pensar un panorama totalmente diferente, uno que me hacía estremecer hasta la coronilla y poner la piel de gallina. — Empiecen a buscar en las casas, toquen por las puertas a ver si hay alguien... — ordené y aquellos Marines comenzaron a hacerlo. Era evidente que algo raro y oscuro estaba sucediendo, ese silencio acompañado de la tranquilidad del lugar era solamente mal presagio, ninguna persona salía siquiera a recibirnos... no por bienvenida, sino por mera curiosidad de ver a un escuadrón de Marines transitando sus pacíficas calles.

Pasaron varios minutos, y al parecer no había nada que indicase que había gente en sus respectivas casas, y si las había, directamente se estaban ocultando, como si no quisieran salir... como si le temieran a algo. ¿A nosotros? No, a Crow... estaba seguro de ello. ¿Pero sería por el rumor, o porque realmente estaba en Shimotsuki? Eso había que averiguar, y sería mejor que lo hiciéramos pronto, antes de que termináramos perdiendo la cordura, o la poca que nos queda. — Señor, al parecer... no hay nadie en toda la aldea, y todas las casas tienen sus puertas y ventanas bloqueadas haciendo meramente imposible entrar a estas por métodos convencionales y sin el uso de la fuerza bruta... ¿Qué piensa, Garay-taicho? — preguntó el muchacho, con cierto temor. — Lo peor... eso pienso. No hay nadie en el pueblo, y si lo hay... no quieren salir, y evidentemente... no quieren que nada entre tampoco. — murmuraba mirando hacia todos lados, volteando de vez en cuando mi cuerpo, queriendo mantenerme alerta. Arrugué el ceño y alerté a los demás Marines con una rápida seña, indicando de que estuvieran todos atentos a sus alrededores. — Avancemos con cuidado, ahora sí que no sabemos contra qué nos enfrentamos... — decía en un tono bastante serio a la par de preocupado. Eran todos jóvenes demasiado novatos, todos recién llegaban a la Marina, y posiblemente recién salían de la edad de la bobera: La adolescencia; y otros siquiera parecían haberla dejado, con sus sombras de pelusa, creyendo ser bigotes bajo sus narices. Ninguno de ellos estaba preparado para la tarea que teníamos delante, pero si había algo que no permitiría es que los demás, por más inferiores a él que fuesen, murieran así como así... no sin luchar, sin tener oportunidad de ser algo en este mundo. ¿Nuestro próximo destino? ... El puerto pesquero...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Vie Mar 14, 2014 9:28 pm

Cuando las personas comen carne, lo hacen de las crías de los animales, los pequeños criados y preparados para ser alimento, pequeños terneros son enviados al matadero para ser degustados luego por los asadores o las cocineras que los elaboran de maneras deliciosas para sus comensales, no son los animales viejos, los adultos los que se comen, de la misma manera sucedía para aquel extraño ser, podía comer carne de un adolescente, si, podía hacerlo y incluso satisfacerse con ello, mas no lo consideraría un gusto o un banquete, era mas bien una comida mas, una cena tardía debido al agotamiento del mar, por ende, y por alguna razón que aun no comprendía, se encontraba vorazmente hambriento y por tanto no le quedaba mas opción que comenzar su recorrido en aquella isla tan limpia y prolija que buscando satisfacer sus necesidades…

Crow era sin duda un demente, un hombre, si es que podía clasificárselo con esa palabra, pues poco y nada de humanidad quedaban en el, sus movimientos siquiera parecían serlo, su cuerpo se movía de una extraña forma, como si sus articulaciones no estuviesen bien, llevaba los dedos extendidos y contraídos constantemente, alternando los que extendía y contraía siempre con la palma abierta, su cuello se torcía constantemente aun lado, inclinándose cada vez que algo le llamaba la atención, sus ojos, aquellos portadores de vacio infinito casi no parpadeaban, se abrían de par en par y observaban el mundo con su locura, y solo parpadeaban de vez en vez, cerrándose apenas un segundo y volviendo a abrirse con aquella inmensidad demencial. Solo verlo moverse delataba su estado mental, mas no había que pensar que era un simple demente, un hombre falto de ingenio y habilidad, pues ese seria el error mas mortal que se podría cometer.

Con hábiles manos y con rapidos pies, se trepo en los techos de las casas, como si su cuerpo casi no pesara, como si pudiese impulsarse en el aire para volar fue saltando de techo en techo, andando en manos y pies sobre los tejados, extendiendo sus miembros como un animal que asecha y olfatea en el aire buscando su presa… buscando mas precisamente una escuela, su vista se volvió hacia el puerto, parado sobre la cornisa de una casa dos haguas, sus foasas nasales se contrajeron tres veces y en un gesto quizás extraño para su rostro, entorno los ojos observo aquel lugar desde donde había partido, uno que se encontraba ya muy lejos y no era visible para el ojo común, y luego volvió a abrir sus ojos enormemente, con sus pupilas ampliamentes dilatadas. – Kwark el gris es aburrido, el negro es muy oscuro, el blanco es muy claro… debo hacer que todo sea rojo. – Salto hacia el siguiente techo extendiéndose en el aire, saltando prácticamente mas de siete metros con gran habilidad, para caer con sus manos primero y luego con sus piernas, casi como si fuese una rana que salta.

A lo lejos se oía el sonido de los niños corriendo hacia su escuela, era la ora de ingreso y todos los infantes se despedían de sus padres y correan alegres hacia las puertas, donde eran recibidas por las maestras que con geste amable saludaban con sus manos a los adultos que pronto partían a ocupar sus tareas. El extraño cuervo observo la escena y su sonrisa asesina apareció, la abrió y dejo salir su lengua, comenzando a relamerse lentamente, mientras observaba la centena de niños que allí había, no seria un festín, seria un banquete real. – Kwark.. el rojo es bueno, el Amo quiere el mundo Rojo y yo se lo daré. – Dijo antes de saltar al vacio para caer en la parte trasera del patio escolar.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Vie Mar 14, 2014 11:35 pm

Mientras más nos dirigíamos al puerto opuesto a donde habíamos desembarcado, yo cada vez más me preguntaba si realmente había llegado Crow a la isla. Realmente empezaba a convencerme de que no, y que el que todo estuviese cerrado solamente era debido al temor de los rumores, y la mala fama que tiene la gente de exagerar las cosas. Pero... ese rostro, realmente demostraba nada más que locura, y tan solo era un cartel de Wanted, no me quería imaginar realmente esa expresión desquiciada frente a frente conmigo, porque posiblemente no soportaría las ganas de vomitar. De tan solo imaginarme todas las vidas inocentes que había tomado, se me ponían los pelos de punta y la piel de gallina; Pasábamos por las calles de tierra de aquella aldea pequeña, denotando que habían niños que se dirigían a la escuela, cosa que me dejó un poco más tranquilo y también habría mayores de edad con ellos. Hice una señal con mi mano derecha hecha un puño alzando un poco el brazo diestro y así llamando la atención de mis compañeros Marines, dándome vuelta cuando ellos detuvieron el paso inmediatamente, habiéndonos ubicado frente a la entrada de aquella escuela. — Que dos con rifle y dos Marines más vayan a preguntar sobre algún suceso sospechoso estas últimas horas antes de que llegáramos. Si es necesario pregunten con premura a los niños... no sean demasiado directos con estos. — empecé diciendo notándose una expresión mucho más que seria dispuesta en mi rostro, mi ceño yacía fruncido, apretado, se notaba que había cierta incertidumbre y duda en mi corazón y pensamientos, se notaba que estaba inseguro de estar en aquel lugar, como si... tuviera una fuerte corazonada de que moriríamos todos, o que al menos... la gran mayoría lo haría.

Los demás, vengan conmigo. — indiqué para luego empezar a movilizar las tropas nuevamente conmigo. Acelerando el paso, nos dirigimos hacia el puerto pesquero mientras los otros cuatro Marines tomaban rumbo a la escuela, con intensiones de empezar a interrogar a toda persona mayor de edad que se encontrase en aquel recinto educativo de la isla. No tardamos demasiado tiempo en llegar realmente, pero la gente parecía reacia a decirnos muchas cosas, hasta que denotamos un tumulto de gente rodeando lo que parecía ser un navío pequeño, posiblemente un barco pesquero de esos que simplemente quieren comerciar un poco en el mismo pueblo, o que cazan para consumo personal. La gente notó nuestra llegada, era evidente que la presencia Marine en aquel lugar resultaría de lo más particular, más aún cuando todavía no se había corrido la voz de lo ocurrido esa madrugada... ¿pero qué era exactamente eso que había pasado? ... — ¡Hagan espacio! — vociferó un Marine de los que venía conmigo, uno de los que portaban rifle, que sonaba ser el más avispado de todos, el menos aniñado por así decirlo aunque de todas maneras seguían siendo unos niños recién saliendo de la edad donde prefieren pasar con la mano dominante metida bajo la ropa interior manoseándose ya saben qué, a hacer las cosas como deben ser; Cuando la gente abrió camino hacia la presencia justiciera que había arribado, la escena me dejó perplejo, asqueado, ¿Así que ese era el aroma putrefacto que había llegado a sentir desde el centro del pueblo? Mi estómago se revolvió, me puse pálido, empecé a sudar frío, y sin tardanza... llegó el vómito.

¡Garay-taicho! — se acercó a mi uno de los Marines, a lo que la gente miraba extrañada mi reacción, aunque más espantados estaban ellos de lo que habían tenido que presenciar. Cuerpos descuartizados de tal modo, mutilados hasta el punto en que cada parte ya quedaba irreconocible siquiera dejando la posibilidad de averiguar cual sección pertenecía a qué cuerpo. Mis piernas temblaron por unos momentos sintiéndome débil, mi respiración se agitó en demasía y mis ojos yacían abiertos con una expresión de terror que logré tapar con mi cabellera albina. Palmeaban mi espalda pero no me animaba a levantar la mirada. Tapé mi boca con una mano como para no sentir el aroma rancio a putrefacción que invadía el lugar, seguramente esos trozos de lo que una vez fueron... humanos, habían estado ya allí hacía unas horas, posiblemente varias debido a la hinchada apariencia que poseían y al rojizo, casi violáceo color que tenía la carne y la piel. — Todo bien... tranquilos, solo me dio nauseas el olor. — mentí, murmuraba enderezando mi cuerpo a medida que limpiaba las comisuras de mis labios con la manga de mi Yukata, intentando desesperadamente no desplomarme de terror. Miraba aquellos cuerpos desmembrados y masticados, con trozos arrancados y algunos inclusive a medio masticar como si hubiesen disfrutado de hacer aquello. — ¿Alguien... interesa el explicar qué ha... sucedido aquí? — cuestionaba entrecerrando los ojos, respirando lentamente, intentando mantener la escasa cordura que ya me quedaba.

Uno de los encargados en aquel puerto se acercó a mi, parándose frente a mi y así evitando que viera la escena aunque lo hizo inconscientemente. Pero fue suficiente ayuda como para que pudiera verle a los ojos y nada más. Este cruzado de brazos renegó con la cabeza como si estuviera entristecido por la escena. — No sabemos quienes son, sus rostros fueron devorados por una bestia grande... o algo que los mató sin que siquiera tuvieran oportunidad de defenderse. — mientras escuchaba aquello, indicaba a un par de Marines que aún me acompañaban a que fuesen a revisar los cuerpos... o lo que quedaban de ellos, a medida que aquel sujeto proseguía con su explicación. — Encontramos el barco pesquero a primeras horas de la madrugada cuando todos despertamos ante la naciente luz del alba. — explicó después. No tardaron muchos aquellos dos Marines de los seis que habían quedado conmigo mientras los demás proseguían en la  escuela. Sus caras directamente no eran del todo alentadoras, inclusive uno de ellos parecía tener el estómago tan revuelto como yo cuando apenas vi esos cuerpos inertes. Aún sentía una enorme incomodidad estando cerca de ellos, el tan mero pensamiento de que había gente muerta a escasos metros de mi era una idea que me aterrorizaba; — ¿Qué tienen para decirme, muchachos? Y agradezco su ayuda, señor. — dije primero hacia los Marines y lo último hacia el encargado del puerto. Sus palabras no fueron tranquilizantes, todo lo contrario... confirmaron mis peores miedos y sospechas.

A juzgar por el tamaño de las mordidas y la posición de los dientes juzgando por la curva que forman estos... se trata de un ser humano quien arrancó la carne de los huesos ajenos... — aquello solo me hizo estremecer y pensar en una cosa. Me quedé mudo por unos segundos... sabía que de algo me estaba olvidando, ¿pero qué? ... ¿Qué era eso que tanto me mantenía ocupado en mis pensamientos? Y fue ahí cuando me di cuenta. Abrí los ojos de par en par y me di media vuelta, apuntando de nuevo hacia el camino por el cual habíamos llegado. — ¡Marines, vengan conmigo ahora mismo! — exclamé empezando a correr a una velocidad estrepitosa, temiendo lo peor... — "Espero que no sea demasiado tarde... El que esos cuerpos hayan sido masticados por un ser humano solamente significa una cosa..." — pensé, mientras tomaba rumbo directo hacia la escuela primaria de la isla Shimotsuki... — "Crow está en la isla..." — un temor incierto invadía mi interior como si se tratase de la peor pesadilla de la cual no podía despertar, simplemente... deseaba que no fuese demasiado tarde, y que estuviese equivocado... encomiendo a quien sea mis palabras, y que solamente esté errado, y haya sido solamente una corazonada... y nada más. Mis pasos marcados en aquella estampida, siendo seguido de cerca por aquellos seis Marines que me acompañaban... tres con rifle, y tres con sable... ellos no entendían del todo qué pasaba, pero yo sí... y deseaba con todo el esmero del mundo, que solo me haya equivocado y nada más...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Dom Mar 16, 2014 4:33 pm

Una sombra se movia por el patio de la escuela, el sol aun no estaba alto y los edificios proyectaban las suyas propias, que esta, con largo movimientos aprovechaba para mantenerse fuera de la vista de aquellos que con tranquilidad e ignorancia despedían a sus hijos para dejarlos al cuidado del saber y la enseñanza. Desde un rincón, pegado a una pared el demente de ojos asesinos observaba la escena, esperando, paciente que aquellos adultos de carne dura y fofa se retirasen, ellos no podrían proveerle nada de su interés de momento, bien podría asesinar a todos los allí presentes, mas su atención y deseo se centraba en los mas pequeños ahora y no pretendía gastar esfuerzos en los otros, pues ellos encontrarían su destino mas tarde, luego de que el se saciara con las crías

No obstante algo que no esperaba sucedió. Su nariz se frunció al ver aquello, y sus uñas se clavaron contra el cemento blanco que cubría la pared contra la cual se escondía Un par de Marines habían arribado a la escena, preguntando y cuestionando cosas a los adultos, los cuales en vez de retirarse, como ya casi acontecía, se demoraron allí, escuchando lo que preguntaban y cuestionando a su vez porque tanta premura, por que tanto miedo y apuro en las voces de los jóvenes de uniformados. - Arhhhhj KWARK!!!! Blaaaanco... no Blanco... no... el Blanco es el que menos nos gusta... - soltó como un graznido casi inaudible desde donde estaba.

La escuela era ciertamente amplia, aunque los edificios que poseía no ocupaban demasiado espacio, su perímetro, delimitado por una cerca con una maya metálica ocupaba unos cien metros cuadrados, en la parte delantera se alzaba el edificio principal, donde los niños atendían a sus clases, era un edificio alto y blanco, de al menos dos pisos y su frente ocupaba prácticamente unos sesenta metros cubriendo casi todo el frente.. Mientras que en el fondo del patio, se alzaba otro rectángulo que ocupaba mas o menos unos diez por diez metros, allí se guardaban elementos varios de aseo o actividades extras. Era contra aquel edificio que se ocultaba Crow, desde allí observaba todo con su inhumana visión

Una ráfaga de viento soplo, una fuerte corriente que se movía en dirección al frente de la escuela, y con ella de alguna extraña forma el demente asesino desapareció de su lugar, un borrón negro que fue elevado por aquella brisa potente fue lo que se podría haber visto, una fracción de segundo, algo improcesable sin duda, mas no había desaparecido del todo, no había desestimado sus planes, aunque ahora se encontraba molesto y lleno de furia por aquellos entrometidos, que con palabras innecesarias demoraban a los padres, llenándolos de preocupación, podía ver como estos intentaban devolverse a la escuela, pretendiendo retirar a sus hijos de allí ante la alarma que se les había dado... algunos padres eran sobre protectores, no todos, mas estos con sus actos y infundían cierto temor y duda en el corazón de los otros que aun intentaban decidir que hacer.

El sonido provino de la cima de la escuela, del centro donde una pequeña cúpula con una dorada y vieja campana dormía Aquella era utilizada para marcar el inicio de las clases, los tiempos de recreos de los niños o los cambios en las horas escolares, al igual que con repiqueteos alegres marcaba el final de las clases y la vuelta a casa. Mas aquel día no llegaría a sonar para indicar nada de ellos. Pues el sonido que se oyó fue el de un arma de fuego, un disparo potente y sonoro que rompió el murmullo de los padres, una vez, y otra vez, las balas comenzaron a sonar, y los muertos a caer. La estridente y demencial voz acompaso entonces los disparos. - Ser ROJO! Karwk!!! ESO DEBEN HACER!!! - y su risa demencial continuo haciendo el coro de sus disparos.

Sus negras pistolas disparaban con una cadencia abrumadora, el sonido que proferían y la velocidad con la que escupían las balas parecían mas las de una metralleta que la de las armas que sus manos empleaban, aquello era pura diversión, no había otra razón para que emplease esas armas, los muertos se hicieron un tendal en el frente de la escuela, los gritos de terror se hicieron oír, y la sangre comenzó a recorrer las calles, las primeras inadvertidas victimas cayeron muertas sin remedio, un grupo de cuatro padres que con temor volvían a buscar a sus hijos mas en sus cabezas un punto rojo y sangrante hizo que en seco se detuvieran y cayeran muertos al piso mientras la bala que había destrozado sus cerebros salia al exterior estallando el fondo de sus cráneos El resto de padre intento correr a refugiarse, algunos corrieron hacia la escuela y estos fueron los siguientes objetivos, uno o dos recibieron disparos en las piernas o en el pecho, los cuales comenzaron a agonizar muy lentamente, mientras las balas apuntaban a todos lados, mas aquello era de lo que su mano derecha se ocupaba en hacer, cazando a los padres mientras se movían, mientras que su izquierda, apuntaba exclusivamente a los cuatro marines desde el comienzo, pues para ellos habían sido cada uno de los disparos provenientes de aquella arma, desde el primero en cuanto cayeron muertos los padres, así como todos los que siguieron mientras gritaba y reía como un demente.

Desde su perfecto nido, Crow podía ver y disparar a todo cuanto quisiese, “Ahh Kwark! Los juguetes del amo son maravillosos” pensaba mientras por la abertura de no mas de un metro cuadrado que dejaba ver la campana disparaba constantemente a todo el mundo.

En la escuela, las maestras aterrorizadas habían cerrado las puertas con llave y trabas, corriendo luego hacia el fondo de la misma, internándose en el ultimo recoveco, llevando a los niños al sótano para protegerlos. No eran mas de cinco mujeres asustadas que sollozaban sin entender lo que allí sucedía, abrazando a la veintena de niños, apenas infantes que chillaban de terror. El recinto recibía también niños mas adultos, aquellos que ingresaban a los grados superiores, e incluso adolescentes, de allí el tamaño de sus instalaciones, mas estos ocupaban el lugar por la tarde, en las mañanas solo funcionaba el apartado del jardín de niños. Incluso allí abajo, amuchados en el sótano, los niños y las maestras, sumidos en gritos de dolor, no podían escapar de la macabra y demente risa que retumbaba en todo el lugar...

-Kwarkakakakakakaka Kwarkakakakakakakakakaaaaaa -




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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Lun Mar 17, 2014 2:15 am

Mis peores miedos fueron confirmados. Un sentimiento de preocupación invadió mi interior al momento en que escuché aquellos disparos y los gritos ensordecedores de la gente que corría por sus vidas. Miré de soslayo a los Marines que me acompañaban, haciendo denotar que apuraran el paso. Comenzamos a correr más rápido, la escuela ya estaba cada vez más cerca, pero aún estábamos a cuadras de distancia, esto sería un caos total y parecía ser que no llegamos a tiempo; Mientras tanto, cada disparo que Crow efectuaba parecía ir al azar, no apuntaba directamente con mucha cautela y dedicación, simplemente disparaba a ton ni son sin medir las consecuencias y sinceramente parecía ser que a aquel individuo poco y nada le importaba la vida ajena. Su mirada demostraba muerte y destrucción, demostraba sadismo, demostraba que no había nada más en esa mente que desear comer todo lo que estuviese a su alcance, carne humana preferiblemente. Teñir todo de rojo como si fuese el mejor color del mundo... y quizás en su cabeza retorcida lo era, pero pobre gente inocente la que tenía que soportar aquella tortura. Los Marines que eran atacados despreocupadamente por Crow directamente no se esperaron aquel ataque, fue demasiado inesperado. Uno de ellos, el cual portaba un rifle, cayó inerte ante un disparo que atravesó su sien derecha y explotó el cráneo del lado opuesto, los otros tres restantes, incrédulos ante lo sucedido en ese momento, intentaron refugiarse como pudieron dentro de los salones de clase, tomando resguardo bajo las ventanas, aunque otro disparo al azar alcanzó por la espalda a uno de los Marines que portaba un sable. Dañó su riñón izquierdo, haciéndole caer inmediatamente, siendo arrastrado por sus dos compañeros restantes. Mientras uno intentaba contener aquella herida apretándola con un trapo, el que llevaba el rifle disparaba a todo lo que no fuera una persona inocente, fuera padre o niño, aunque no lograba encontrar perfectamente donde se encontraba aquel tipo todavía, se había ocultado bien, demasiado bien a decir verdad...

¡Apúrense! — gritaba yo mientras seguía escuchando gritos y disparos. Cuando llegamos a la entrada de aquella escuela, ya se denotaba el grado de destrucción que había tomado el asunto. Sin duda alguna era acto de Crow, nadie más podría ser tan cruel y despiadado, tan desquiciado y esquizofrénicamente enloquecido como para hacer tal atrocidad. Arrugué el ceño mientras intentaba encarecidamente ignorar los cuerpos inertes de aquellas personas que yacían tumbadas en el suelo, muertas obviamente. Mi estómago revuelto se encontraba intentando no soltar todo lo que había desayunado en un santiamén, debido a que no habían solamente cuerpos de adultos con disparos en sus cuerpos, agonizando o directamente ya habían pasado a 'mejor vida', también habían niños y eso era lo que peor me sentaba. Los disparos no cesaban, inclusive algunos chocaban contra edificios o en el suelo muy cercano a nosotros, por lo que lo primero que hice fue ocultarme tras uno de los edificios usados como salones de clases en aquella escuela elemental, siendo seguido por los otros cuatro Marines.

Arrugué el ceño y escuchaba aquella macabra carcajada que hizo que se me erizara la piel, miré de reojo a aquellos Marines que estaban conmigo, indicando a uno de los que portaban rifle, que se fijara por el rincón, desde donde estaban disparando, al menos para saber la ubicación de aquel sujeto y luego flanquearlo lo mejor posible... aunque sospechaba que el 'cuervo' saldría de su guarida antes de que pudiera darme cuenta... sabía perfectamente que estábamos en problemas, y que debíamos actuar cuanto antes, pero no sabía hasta donde soportaría ver cuerpos muertos regados por doquier, sesos regados por el suelo, niños llorando de dolor mientras soltaban sus últimos quejidos al haber sido cruelmente acribillados por un pirata desquiciado... no, ni eso, este no era un Pirata, los Piratas roban, consumen, masacran, este solamente... arrasaba con todo pero sin ningún deseo más que comer y teñir todo el mundo de un rojo carmesí y aroma a putrefacción... — ¡CROOOW! — vociferé con un tono de voz hasta gutural, queriendo llamar la atención del alocado hombre, si quería teñir el mundo de rojo, tendría que teñirlo con la sangre de mi cuerpo... antes de poder seguir con los demás. Temía por mi vida, sin duda alguna, pero debía resistir... cerrar los ojos y respirar profundo, antes de que todo saliera mal. La pelea comenzaría tal vez, como tal vez no... sabía perfectamente a lo que estábamos enfrentándonos, y no sería nada fácil hacerlo salir a la luz; Los Marines que se encontraban dentro de el salón de clases disparaban a uno de los edificios principales debido a que veían que de ahí salían los brillos de los disparos, más aún así estos no cesaban, dando a entender que no daban en el blanco, o ese no era el lugar... ¿cuantas muertes más habrían en el mundo antes de que una persona como esa cayera ante las manos de la justicia? ...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Lun Mar 17, 2014 10:14 pm

El tendal de cuerpos, como una obra de arte de había quedado sobre el pavimento delante de la escuela, los padres habían caído uno tras otros, siendo acribillados por aquel demente que desde la torre de un campanario, como un nido de muerte, disparaba sin cesar matando a diestra y siniestra. En posiciones anormales y aterradoras los cadáveres yacían desparramados sin orden alguno, y la calle poco a poco se teñía completamente con el rojo de la sangre, mientras el autor de aquella masacre sonreía con ojos abiertos y brillantes, en una expresión completa de éxtasis, felicidad y locura.

Los marines se habían refugiado como habían podido contra la fachada de la escuela, mas desde ese ángulo no podían ni ver ni apuntar hacia Crow el cual era protegido por la saliente del techo que dejaba un espacio de unos cincuenta centímetros hasta la pared donde comenzaba la torreta de la campana. Fue entonces que una voz cargada de furia con un grito gutural sonó en medio de la risa y la música de las pistolas.

Al escuchar su nombre, aquel con el cual su amo lo había bautizado, el hombre parpadeo lentamente dos veces, ladeo el rostro hacia un lado y luego hacia el otro, deteniendo sus disparos, dejando en silencio aquella escena, incluso su risa se detuvo, sus ojos que tenían una visión suprema, y que desde aquella posición podían captarlo todo con claridad busco a aquel que lo había llamado.

Sus orbes negros como la misma noche se movían de un lado a otro y no tardo en dar con una esquina, de un edificio que se encontraba frente a su aterrorizada escuela. De un salto se paro sobre el marco que hacia de “ventana” por donde estaba disparando anteriormente, se poso allí en cuclillas y observo ladeando su cabeza hacia un lado y hacia el otro. Luego con otro pequeño salto bajo y se paro sobre aquella cornisa de 50cm y extendió su arma apuntando sin siquiera mirar, para luego gatillar tres veces. Debajo los marines que habían escapado hasta el momento recibieron tres certeros orificios de entrada y salida en medio de sus cabezas, cayendo inertes uno sobre otro sin poder siquiera reaccionar ante aquello. La voz de Crow sonó entonces, estridente y molesta.

- KWARK! VETE! LARGO BLANCO! LARGO! VUELVE A TU MAR DEJA MI ALMUERZO EN PAZ! –

Extendió ambas manos hacia delante portando las armas y comenzó a gatillar contra aquella esquina con mortal precisión, el marine que había salido a observar era uno de sus blancos, mas el completo de las balas se dirigían hacia la posición del que había hablado hacia él. Los sonidos sonaron con mayor fuerza en el ahora silencioso marco, pues todas las personas que antes gemían, gritaban y lloraban agonizando habían encontrado su muerte y habían dejado un tendal de insonoros cuerpos. Gatillo de aquella manera sin emitir sonido mas teniendo la boca abierta con su lengua recorriendo con la punta sus filosos dientes en una mueca de locura, para luego, dando un salto mortal hacia atrás volver a ingresar en aquel “nido” por el mismo lugar en que había salido.

El campanario de la escuela marcaba el centro del edificio y podía accederse a ella por una escalera que giraba formando un cuadrado ascendente de escalones, si uno se asomaba por el borde del piso superior podía ver la planta baja a través del cuadrado abierto que quedaba entre las escaleras de mármol.

Así el hombre de pálida piel guardo sus armas en las fundas que llevaba en la parte trasera de sus pantalones de cuero, prácticamente su única prenda de vestir sin incluir sus pesadas botas, y dando un salto al vacio con brazos extendidos se arrojo a aquel vacio, para luego plegarlos a su cuerpo, contraer el mismo subiendo sus rodillas, hacerse una pequeña bola, dar un pequeño giro y caer de rodillas en la planta baja de la escuela. En apenas una cuestión de segundos, se acerco hacia la entrada principal la misma estaba cerrada por obra de las maestras, con llave y trabas, mas sabia que los agentes del blanco eran tediosos y fastidiosos y por ello tomo un gran armario que había en un rincón y con fuerza, mas no esfuerzo lo empujo hasta la entrada bloqueándola por completa al tumbarlo frente a esta. Las ventanas del recinto estaban enrejadas y no serian problema, luego comenzó a caminar con aquel extraño paso y ese gesto tan perturbador que hacia con sus manos al contraer y estirar los dedos de formas irregulares para dirigirse a la puerta trasera y repetir el proceso, cerrándola con las trabas internas y bloqueándola con un exhibidor de trofeos repleto de premios de otras épocas.

Finalmente con una sonrisa satisfecha que ocupaba su lunático rostro se limpio las manos sacudiendo una contra otra como señalando que el trabajo estaba hecho, era tiempo de disfrutar su cena, olisqueo el aire y observo con lejano mirar el fondo de la escuela, el lugar mas apartado, allí donde había una escalera que se dirigía a un sótano, uno atestado de niños y cinco maestras aterrorizadas que al escuchar los ruidos provocados por el hombre, criatura o ser, comenzaron a intentar hacer que los niños guardaran silencio, aunque aquello ninguna diferencia haría…

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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Lun Mar 17, 2014 11:18 pm

Aquellos tres Marines ocultos desesperadamente sucumbieron ante los disparos de Crow, el cual directamente se ocultó en aquella torre. La vista de aquel Marine que había asomado su cuerpo para poder divisar donde se encontraba el Pirata llegó a quedar abierta de par en par cuando un disparo alcanzó uno de sus hombros debido al azar que aquellas balas llevaban consigo, aunque el objetivo parecía ser otro totalmente, sí... yo seguramente era su objetivo, aquel que gritó su nombre con tanto esmero, un grito gutural que se asemejaba al tronar de los dioses; Cuando aquel sujeto se dispuso a entrar a la escuela, movilicé mi cuerpo junto al de los otros Marines, ahora quedando cuatro nada más, ya que uno de ellos se quedó curando al herido. Los cuerpos regados por todo el patio me daba asco, me causaba una sensación de desesperación intensa que no parecía querer disiparse por nada en el mundo, como si el terror interno de mi subconsciente quisiera controlar mi cuerpo y hacer que me desmayara nuevamente; Vomitar no era una opción, flaquear en aquel momento mucho menos. Intenté abrir la puerta pero se notaba bloqueada. Empujé tacleando con el lado de mi cuerpo pero tampoco, todo placaje, inclusive acompañado de los otros Marines era en vano, parecía ser que la puerta había sido bloqueada por el otro lado con algo pesado y bastante contundente. Solo se movió escasos milímetros luego de todos aquellos empujones que le lanzamos con todas nuestras energías.

Señor, tenemos que apurarnos... pueden haber niños ahí adentro. — dijo uno de los Marines que venían conmigo. Arrugué el ceño y le miré de reojo, intentando ignorar los cuerpos. — Ya lo se, soldado... no necesito que me diga lo obvio. — respondí yo inmediatamente. Uno de los que portaba rifle apuntó hacia la cerradura de aquella puerta, pero le detuve al último segundo, soltando un sonoro bufido. — No, eso no servirá de nada... tenemos que entrar de otro modo... — y así sin más, desenvainé mi Katana, aquella que había prometido no usar de nuevo en este tipo de cosas... pero al parecer, sería necesario. Cerré los ojos por unos momentos, no más de un segundo y medio, y cuando abrí de nuevo los ojos, los Marines se alejaron varios pasos de mi. Hice rápidos movimientos, tajos con mi Katana, penetrando lo más profundo posible entre esas puertas y el aparente objeto que estaba bloqueándola. Pasaron un par de segundos y cuando dejé de blandir mi arma de filo blanco, la envainé y luego le di una potente patada a las puertas justo en el medio, en el punto concéntrico donde todas aquellas tajadas se unían. La entrada se abrió bastante, lo suficiente como para que una persona delgada pasara por vez. Uno de los Marines entró, el más delgado, y denotó que había un mueble metido adentro entre la puerta, cortado ahora producto de mi Katana. Movió con rapidez aquel armario para así permitir que las puertas se abrieran más, y dar lugar así a que pudiéramos entrar todos.

Una vez entramos al edificio principal de la escuela, al no conocer el interior de aquel laberíntico lugar, solamente pude decidir una cosa. — Separémonos, dos conmigo y dos por su cuenta, nosotros iremos por la izquierda, ustedes por la derecha. Encontrémonos en la esquina trasera izquierda del edificio. — comentaba comenzando así a correr, tomando así directamente mi Böken de madera, una madera resistente pero no imposible de romper, era una madera firme... pero que a la primera de un disparo o serrucho lo suficientemente afilado ya me jodería por completo, prefería de todos modos usar esa arma, antes que matar a alguien usando mi Katana; Pasillo tras pasillo, buscábamos indicios de donde pudiera estar Crow, pero debíamos andar con el mayor cuidado posible, ya que un paso en falso y podríamos caer dentro de su trampa, ¿pero qué demonios estaría buscando él en una escuela como esta? ¿Matar a los niños, a todo lo que se encontrara quizás? ... ¿Comérselos acaso? Un potente escalofrío recorrió mi espalda, cuando de repente, no muy a lo lejos por lo que parecía ser una puerta que daba hacia los sótanos o pisos inferiores de la escuela, divisé un cuerpo caminante... flaco, pálido, de cabellera negra y apariencia casi que escuálida. No pude evitar hacer llamado de atención, mientras que los otros Marines llegaban por el lado contrario, formando una L con aquellos dos pasillos que daban hacia las escaleras al sótano. — ¡CROOW! ... ¡Es hora de que la comida te de indigestión! — exclamaba en un tono que resonó en casi cada rincón del primer piso de la escuela. A no más de un metro, había una puerta entreabierta, parecía ser el lugar perfecto para meterse y así ocultarse de todo disparo que aquel desquiciado de mierda disparase.
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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Mar Mar 18, 2014 1:24 pm

Abstraído en sus delirios sobre como disfrutaría al llegar donde los niños se escondían la mente de Crow no tenia espacio ni lugar para nada mas, solo divagaba sobre aquellas escenas macabras e indescriptibles, de muerte, viseras y terror, por tanto no se percato del ingreso de los marines, ni de los ruidos que estos habían realizado para poder lograrlo, su mente había confiado en las trabas puestas y por ello se había dedicado a unirse en un éxtasis y frenesí de sangre mental. Por ello al escuchar la voz aquella una vez mas, retumbando en el pasillo escolar a su espalda no pudo hacer otra cosa que voltear con un rostro de sorpresa e incredulidad ante lo que sucedía.. -¿Kwark? - soltó con ojos dilatados al ver al peliplata corriendo hacia el acompañado de mas hombres mientras otros dos lo flanqueaban por el pasillo opuesto. - ¡¡KWARK!!- rugió desenfundando nuevamente sus armas.

Extendió una hacia el trió y otra hacia el par y comenzó a disparar mientras retrocedía paso a paso, al disparar lo hacia observando a aquel peli blanco que lo había interrumpido ya dos veces, mientras los disparos de su otra mano poseían mas azar que puntería Apuntaba a los hombres de este, no al mismo pues deseaba desquitarse contra el, estaba furioso, aquel hombre ya lo había molestado demasiado, le estaba haciendo odiar al Blanco mucho mas de lo que ya lo hacia. - Kwark!!!! - rugía como un demente con sonidos guturales mas entonces la suerte, el destino o alguna gracia intercesora hizo acto de presencia, pues el demente se encontró con un pequeño...gran problema.

Sus armas se trabaron, las había gatillado con tanta continuidad en tan pocos segundos que se habían recalentado y de alguna manera se habían trabado, un casquillo que no había sido arrojado, una resequedad en el interior, el calor excesivo en ellas, no había una explicación fácil o rápida si no se desarmaban las mismas y examinaban, mas este continuo apretando para disparar unos segundos hasta que noto que en vez “Blam!” se oía un “Click” seco y diminuto frente al estruendo que antes se oía Observo atónito sus armas acercándose al rostro y luego comenzó furibundo a golpearlas contra el lado de su pierna para luego volver a gatillar mas sin resultado alguno. - KWAAAAAARK! - rugió arrojando ambas al piso.

Sus ojos buscaron los del peli blanco y extendiendo los brazos se arrojo a correr hacia el gritando como un desquiciado animal. Los brazos surcados por venas blancas los ojos dilatados y abiertos de par en par con aquel grito gutural hacia su enemigo, aquel que con magia del blanco había venido a arruinar su almuerzo.

Las horas se habían dilatado y contraído en el trascurso de tal masacre y cacería Eran las diez de la mañana, y aunque ninguno de los allí presentes lo sabia, en el puerto de Shimotsuki un joven robaba una gallina, aquella que haría que medio pueblo ignorante de la presencia de Crow lo persiguiera, no faltaría mucho mas de una hora para que el Kaizer, el barco del Almirante Bradley arribase a esa tierra con sus tropas para dar caza a aquel muchacho.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Mar Mar 18, 2014 10:24 pm

Y sin más, incesantes "Krawk" como si se tratara de un cuervo realmente salían de su boca. Guturales sonidos que llegarían a intimidar hasta el más duro de los hombres. Le miraba fijamente, notando como perfilaba sus manos hacia sus pistolas aunque empezó a disparar sin discreción. Sus disparos no eran demasiado certeros, inclusive solamente mantenía su mirada fija en mi. Los dos Marines que lo flanqueaban esquivaban como podían mientras que nosotros tres nos escabullíamos lo mejor que podíamos contra aquel salón de clases de la cual la puerta se encontraba a no más de un metro de distancia, pero hubo algo que me dejó perplejo, casi sin respiración... y fue el simple hecho de que un disparo me había alcanzado mi hombro izquierdo y yo no me había dado cuenta. Vi la sangre salir de la herida y manchar mi ropa a una velocidad estrepitosa, más aún así no caí en cuenta hasta que apoyé el costado izquierdo de mi cuerpo contra la puerta solamente al escuchar que dejaba de disparar y parecía luchar con sus pistolas ya que se habían trancado y solamente una seguidilla de quejidos y pataleos se llegaban a sentir, seguidos de "Clicks" a causa de sus pistolas atoradas. Mientras tanto los otros dos Marines... uno de ellos había sido herido con un balazo en su rodilla derecha haciéndole caer al suelo, el que portaba el rifle... mientras el otro había quedado ileso por los pelos, ya que uno de sus tímpanos había explotado debido a una bala que le pasó casi que rosando la oreja derecha, quemándole superficialmente la piel. Ese mismo tomó el rifle de su compañero e inmediatamente arremetió hacia Crow al verle totalmente concentrado en otra cosa. Cuando volteó asomando el cuerpo por la esquina de aquel pasillo, le vio correr en dirección hacia donde seguramente estarían los otros dos Marines y su superior, Alvaro Garay.

Sin decir absolutamente nada, apuntó y disparó a la espalda de Crow, que diera o no solamente sería cuestión del destino. Aquel rifle era un arma eficaz a largo alcance, y tal vez a corto alcance, aunque su cadencia de fuego y potencia de disparo alcanzaba su máxima velocidad y daño a una distancia aproximada de 100 metros, cuando en este caso se encontraban a solamente 3 o 4 metros de distancia; Si bien aquel disparo había sido lanzado, la herida en mi brazo me dejaba más que perplejo. La cantidad de sangre que salía... ¿habría dañado uno de los vasos sanguíneos principales que van por las extremidades superiores? ¿Será que me moriría desangrado sin lograr derrotar a uno de mis peores miedos? La muerte... sí, Crow era la representación misma de la muerte, un terror inexplicabe que lograba hacerme quedar petrificado con su solemne mirada, pero ahora mismo... estaba luchando por mi vida. No quería morir, ninguno de nosotros quería hacerlo realmente, y aún así... estábamos luchando no solamente para proteger nuestras vidas, sino también para proteger la de todos aquellos niños inocentes que yacían ocultos bajo los sótanos de aquella escuela, en el edificio principal; Los acelerados pasos hacia nuestra posición, y el disparo proveniente de un rifle de la Marina, aquel sonido imposible de no reconocer, nos indicó que era hora de salir... era luchar, o morir como cobardes.

Mi corazón latía a todo lo que daba, sentía como si todo repentinamente se hubiese puesto en cámara lenta, y cuando me quise dar cuenta... estaba cara a cara con aquello a lo que temía: La muerte; Crow estaría parado frente a mi, corriendo con una cara de desquiciado total. Si bien podría ser que el disparo haya dado o no, el cual fue dirigido directamente a su espalda entre la tercer y cuarta vértebra, un punto sumamente débil y crucial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y capacidad motriz, cabía la posibilidad de que eso no sirviera de nada para detener la furia incontenible de aquel tipo. Agarré con la mayor fuerza posible la funda de mi Katana con la mano izquierda, mientras que con la derecha sostenía la empuñadura. — Eres tú... o nosotros, Crow... — susurré cerrando los ojos, sintiendo aquel aroma rancio asemejándose a la mierda de aquel aliento putrefacto a sangre coagulada en su boca... sus pasos, su mirada, todo se reservaba a aquel momento. Los otros dos Marines yacían a mi lado, uno apuntando directamente su rifle a la frente de Crow, mientras el otro velozmente desenvainaba su sable. ¿Se definiría todo en este momento, o tal vez... terminaría con una muerte inesperada, una muerte indeseada... mi muerte?; Sentí el viento fluir por mi rostro, y cuando menos lo quise pensar, desenvainé con fuerzas la Katana haciendo uso de mi diestra, flexionando mis rodillas y adelantando la pierna derecha, lanzando un tajo ascendente en diagonal que si llegaba a dar, empezaría desde la parte baja del abdomen ajeno comenzando por el apéndice, subiendo por la mitad del pecho cruzando por los pectorales, y tomando parte del cuello pasando por la yugular del pirata. Un golpe definitivo, o tal vez... solo el comienzo de una gran pelea. Fuera como fuera, el Marine que estaba a mi derecha, dispararía su rifle a quemarropa apuntando su disparo a la cabeza de Crow, mientras el otro, el portador del sable, ya estaba preparado para lo peor, habiendo visto a sus mejores amigos morir frente a sus ojos... y ni poder hacer nada para evitarlo...
Acciones:


•Cabe destacar que la imagen es momentos antes de que Alvaro se movilizara con los otros dos Marines acompañantes hacia el encuentro frente a frente con Crow.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Miér Mar 19, 2014 1:02 am

Prestad atención señores, pues cuando la mascara del villano caiga, nadie podrá creer a lo que enfrentaba…


Crow sin duda era un demente, un desquiciado con trastornos mentales severos, mas aquello no lo hacia ni estúpido, ni lento, ni mucho menos poco astuto u inteligente. En el momento en que los hombres salieron de sus lugares una sonrisa aterradora, dentada con filosos dientes manchados y amarillos surco todo su rostro, una mueca de felicidad que se contraponía al acto de rabia que había frustrado sus armas. En cuanto el marine de la izquierda se posiciono para disparar su blanco dio un salto hacia atrás en el aire, elevándose y extendiendo sus manos para girar al elevarse y volver a caer, ahora a la altura de aquel hombre, tomando su arma por el caño caliente sin importarle quemarse y arrojándola a un lado para luego clavar sus largas uñas en la piel de sus brazos y hacerlo girar hacia delante, como si de un paso de baile macabro se tratase, el joven marine gritaba de terror ante lo que veía, mas su grito no tardo demasiado… ni pudo prolongarse mucho.

Pues el cuervo empleo su cuerpo para recibir los ataques de sus compañeros. La cabeza del joven estallo delante de el salpicando todo su pálido rostro con rojo y rosado de los secos del pobre recluta, mientras el sablazo del capitán impactaba contra el cuerpo de su propio compañero, para su “suerte” o menor trauma, ya aniquilado por el disparo.
Instantáneamente Crow arrojo el cadáver sobre el Capitán y aquel que portaba el sable, pasando así por un costado a estos que deberían esquivar el cuerpo sangrante mientras el se abalanzaba sobre el portador del rifle, extendiendo sus manos mientras saltaba, tumbando al hombre al piso mientras sus manos apresaban su cuello hundían sus uñas en la carne presionando y aferrándose para luego al impactar contra el frio piso de baldosas claras empujarse hacia delante pateando el cuerpo del marine y arrancando con ello la carne de su cuello, rasgando su arteria con sus peligrosas garras dejando al marine agonizando entre gritos ahogados, mientras un charco de sangre se creaba bajo de su cuerpo.

Aterrizo sobre el suelo y giro apoyándose en sus manos, permaneciendo inclinado, en cuclillas como un animal acechante, la mirada y la sonrisa de locura y felicidad seguía en su rostro, al parecer todo había sido un engaño para hacerlos salir… nada mas… pues Crow era mas de lo que parecía ser… y eso explicaba el hecho de que era un usuario de Haki… y de aquello se había valido para predecir aquel ataque por su flanco y reaccionar al a perfección, de manera de que fuesen sus amigos los que asesinaran a su atacante…

- Kwark… el amo hubiese amado eso – dijo relamiéndose la sangre que cubría su rostro. – Te lo advertí Blanquito… debiste irte por donde habías venido… Kwark! – menciono señalando con su índice a aquel de todos que lideraba el grupo.

Sin lugar a dudas, Crow jugaba con ellos… la pregunta era… ¿Desde que preciso momento lo hacia? Y … ¿Cuánto habían caído ellos en su trampa?



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Miér Mar 19, 2014 10:45 pm

De repente... todo aquel pequeño plan que se había ideado se había ido por el caño. Mis ojos se abrieron de par en par ante las acciones que Crow efectuaba, yéndose a la mismísima mierda todo el miedo que tenía, o bueno... mejor dicho, me había dado tan fuerte aquel temor que ya no sentía nada. Solamente me quedé perplejo, duro, inclusive cuando me tiraron el cuerpo inerte de aquel Marine que yo mismo había asesinado, no reaccionaba, como si me hubiese quedado... no, no podía creerlo, era una pesadilla solamente, una de la que me despertaría en unos momentos... ¿Verdad, verdad que si lo haría? Pero sin embargo... no lo hice, no lo haría jamás ya que era la cruda realidad, aquello realmente estaba sucediendo ante mis ojos. Mi mirada perdida parecía perder su característico pero sutil brillo, como si mi alma se me escapara por la boca. Y fue entonces que me di cuenta de lo que estaba pasando. Aquellas palabras que dijo Crow, me dejaron marcado, si bien parecía no reaccionar, la muerte de mis demás compañeros ya no me daba miedo, sino furia, una furia incontenible, un asco supremo e insuperable hacia aquella escoria humana, no... infrahumana que ahora mismo estaba parada frente a mi, relamiéndose y con esa cara de loco que tanto parecía caracterizarle. — Tú... — empecé susurrando empuñando mi Katana con más fuerzas que antes. Mi rostro estaba a medio cubrir con sangre inocente, mientras que mi ropa yacía llena de esta, casi como si la hubieran teñido de un rojo carmesí sumamente intenso. — Tú... hiciste esto... solamente por placer, no... no eres un pirata, eres una escoria... eres solamente alguien por el que no temería su muerte... por el que la deseo, por el que viviría deseándola... ¡Tu muerte sería un regocijo, no otra parte de mi temor! — vociferaba a todo pulmón, mientras le miraba con una expresión entre enojo y dolor.

Sí, podría admitir que directamente no sabía cómo reaccionar ante la muerte de todos aquellos Marines inocentes, pero cabía la posibilidad de que solamente fuesen un estorbo. Ahora mismo los tomaba como una fortaleza más, como una razón para dejar ese miedo de lado, y el mayor benefactor para eso indudablemente había sido Crow. Aquel individuo cruel y despiadado a la par de desquiciado que había asesinado a tantas personas inocentes merecía morir... merecía morir a mis manos, ante mis acciones, debía redimirme, debía vengar las muertes de todos... mi padre podía esperar, las Amazonas podían esperar, TODOS podían esperar, ya que en ese momento me había olvidado de todos y solamente llegué a pensar en mi mismo. Miré hacia mis lados y no vi más que muerte... ¿pero le temía? No, la abrazaba, la tomaba entre mis brazos regocijándome en la fuerza que esta podía darme, ya que mi enojo era tal... que no deseaba otra cosa que ver la cabeza de Crow rodar por el suelo. Sabía que no sería una tarea fácil, tenía claro que habían cosas que eran imposibles de hacer... pero, ¿porqué no asesinarle? ... Podía hacerlo, o al menos, eso pasaba por mi mente en esos momentos. Nadie es inmortal, nadie es intocable... ¿verdad?; — Tú eres mi miedo, pero... si te mato, ¿significa que ya no tendré miedo, verdad? ... Significa que al fin podré seguir en paz... — decía ladeando levemente la cabeza hacia mi hombro izquierdo, casi como si estuviera poco a poco enloqueciendo... aunque no lo estaba haciendo, solo 'imitaba' su comportamiento, intentaba comprenderlo aunque no me importase en nada.

¿Verdad que tengo razón, Crow? ... Matándote, tiñendo el suelo de rojo con tu sangre y solamente con la tuya lograré vengar la muerte de todos aquellos que asesinaste... ¿Acaso odias el blanco? ... ¡Pues aprenderás a amarlo! — solté como en un grito gutural a lo último, arremetiendo hacia aquel sujeto. Sí, tenía mi hombro izquierdo dañado, pero aún podía blandir mi Katana sosteniendo la empuñadura con mi mano zurda. Si bien aquella pelea parecía perdida, haría todo lo posible para que aquel sujeto no siguiera asesinado personas inocentes, sino todo lo contrario... que dejase de hacerlo, que esta fuese su última comida, que yo fuese su postre... uno que le caería muy mal, uno que le causaría indigestión; Cuando estuve lo suficientemente cerca de Crow, lanzaría un tajo horizontal de derecha a izquierda empuñando la Katana con mi mano diestra, mirándole fijamente a los ojos sin perder de vista ni un solo momento su mirada, con mis ojos abiertos de par en par, aquellos ojos de color rojo que me caracterizaban, aquellos ojos... con el color aparentemente preferido de aquel sujeto. ¿Sería una pelea perdida para mi? Cabía la gran posibilidad de que si... eso sucediera. Ahora solamente estaba sumiso en un trance que me había ignorar todo lo que me rodeaba, concentrándome solamente en Crow, buscar una manera de rebanar su cuerpo, de cortar su cabeza, o directamente de dejarlo tan maltrecho que ni el mismísimo cartel de Wanted serviría para poder reconocer su cuerpo...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Jue Mar 20, 2014 12:31 am

Pestaño una vez y dos al escuchar la iracunda voz del marine, al parecer este se había transformado, y a Crow aquello le divertida, le gustaba, había logrado sacar lo peor de aquel hombre, poco a poco lo veía teñirse de negro, pues en verdad aquel ser solo veía el mundo en blanco y negro con tonos grises, y las personas para el tenían uno u otro color… salvo su amo, el era tan maravilloso que podía dotar al mundo de colores, uno de ellos era el Rojo…

El ataque del peli blanco no lo tomo por sorpresa, lo observo venir, se irguió para recibirlo con brazos abiertos y extendidos, con sus dedos haciendo aquellas extraños movimientos dispares, flexionando unos y estirando otros sin detenerse, los ojos negros puestos en aquellos de tinte carmesí. Y fue en esos ojos que se perdió, ver aquel rojo en su mirar hipnotizo por un momento al demente, abstrayéndolo de la realidad, su sonrisa se relajo, su mandíbula cayo e incluso un hilo de baba llego a correr por la comisura de su labio, fascinado y maravillado por aquellos ojos…

Su abstracción fue rota cuando sintió el filo de la espada hundirse en su carne… mas tarde había sido para evitarlo. La espada del hombre había cortado con su filo la carne de su vientre, tiñéndose de roja y salpicando una gran cantidad sobre el piso y su propio cuerpo de palida piel. – KWARKKKKKKK! – rugió como una bestia enfurecida… estallando en ese instante en cientos de plumas negras que revolotearon por todo el lugar, estas no eran simples plumas, sino que todas eran peligrosamente filosas, pasaron como una bandada sobre el marine y su compañero, dejando al pasar cortes ligeros por todo su cuerpo.

En otro momento esa acción hubiese resultado fatal, en una muerte negra e inevitable para ellos, mas Crow se encontraba terriblemente perturbado y atemorizado, había perdido el control por unos instantes y solo deseaba huir de aquel hombre que lo había cortado, pues hacia demasiado tiempo que no experimentaba algo como aquello, o que no veía su propia sangre correr, sangre que el no veía de ningún color… solo un gris apagado.

Las caóticas plumas se metieron al salón donde antes se habían refugiado los marines, dejando que el cuerpo de Crow tomase forma una vez mas, apoyado contra un rincón del salón, sin prestar mas atención a lo que allí había que a su cuerpo herido.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Vie Mar 21, 2014 12:25 am

Llevé mis manos hacia mi rostro y flexionando mis brazos intentando tapar mi cuerpo aquellas plumas tajaron mi cuerpo y mi ropa, haciéndome tanto a mi como a mi colega al parecer, varias heridas no tan profundas pero si sangrantes. Aquella actitud proveniente de Crow me pareció de lo más particular, pero de todos modos no podía quedarme cruzado de brazos. Miré a mi compañero de reojo y le señalé rápidamente la puerta que daba hacia las escaleras que llevaban al sótano. Él comprendió inmediatamente y por más herido que estuviera, directamente comenzó a correr lo más rápido que pudo tomando un rifle en sus manos y bajando las escaleras, dirigiéndose básicamente hacia donde estaban los niños o al menos buscándolos; Mientras tanto yo, me acerqué a la puerta de aquella habitación en la que Crow se había metido. Me paré en el umbral de la puerta, con mis ojos abiertos de par en par, mirando fijamente a aquel individuo frente a mi, el cual arrinconado y parecía que inclusive aterrorizado, sangraba debido a la herida que le había causado. Mi mirada presentaba cierta locura, odio extremo hacia su ser, directamente no podía imaginarme un mundo donde él siguiera vivo, era todo o nada... sabía que era imposible matar a una persona que directamente tenía la capacidad de convertirse en plumas, pero a esas alturas... ya había dañado bastante su cuerpo tan solo con el uso de mi Katana, podía volverlo a hacer, e inclusive el filo de mi arma estaba cubierto casi por completo por la sangre de un inocente Marine, y ahora... era reemplazada por la sangre de Crow; — ¿No era que te gustaba el rojo, Crow? ... ¿Qué es esto que veo? ... ¿Acaso estás impresionado de que también pueda salir color rojo de tu interior? Estoy dispuesto a sacarte más de ese rojo de tu interior, aunque tarde o temprano terminarías desangrándote... un charco de sangre cubriría tu inferior, hasta el punto en que caigas rendido sobre tu propia putrefacción... — hablaba en un tono directo, casi que hasta cruel se podía decir, mirándole fijamente a los ojos, fijando mi mirada carmesí sobre sus orbes oculares oscuras. Sentía su mirada, sentía todo aquello por lo que había luchado, no leía su mente pero sabía exactamente las expresiones de alguien que no comprendía exactamente lo que había pasado.

¡¿Amas el rojo, verdad?! ... — exclamé haciendo una pausa en mis palabras. Dejé de gritar, tomé un profundo y largo respiro, inhalando fuerte, para luego empezar a soltar una carcajada con la boca cerrada, soltando leves resoplidos por mi nariz, temblando mi pecho al ritmo de la risa que llegaba a sonar en todo aquel salón. Una risa que rozaba lo desquiciada, aunque más bien era entretenida. Suspiré soltando el último tramo de aire que quedaba en mis pulmones, y acto seguido señalé a Crow violenta y repentinamente con la punta filosa de mi Katana embadurnada en su sangre. — Me decepciona que la persona que he aprendido a odiar en tan poco tiempo, ahora se haya convertido en aquello a lo que aborrezco y me burlo de... ¿acaso, las cartas han volteado, o es solamente otro de tus juegos, Crow? ... Mira, mira el rojo que brota de tu cuerpo... ¿verdad que es el rojo más hermoso que has visto en tu vida? Porque es el único que merece ser derramado hasta la última gota. — comentaba mientras daba una rápida sacudida hacia un costado con la Katana, sacándole así aquellos rastros de sangre ajena que poseía, una Katana contaminada con sangre culpable e inocente a la vez, una Katana que ya se había manchado, y que ahora quedaba negra como Crow, no literalmente... pero el alma de mi arma... ya no era la misma, había cambiado, como yo. Los minutos pasaban, el mediodía poco a poco empezaba a acercarse, faltaba relativamente poco para que este sucediera. Se oía como mi respiración y la de Crow casi que se sincronizaban, mi hombro izquierdo seguía sangrando por aquella herida, ambos... habíamos luchado, habíamos derramado nuestra sangre, y habíamos aprendido a odiarnos... o al menos yo le odiaba, con todo mi ser, solamente restaba una cosa por hacer: Matarle; ¿pero sería capaz de hacerlo? He ahí la cuestión...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Vie Mar 21, 2014 3:05 am

Cuando la voz del marine sonó en el vacio salón de clases retumbo con cierto eco e hizo que el lunático hombre de pálida piel alzase su mirar hacia el, frunciéndolo al instante y cargándose de odio y furia ante cada palabra que le soltaba, mientras el marine hablaba y se acercaba el se puso en pie lentamente, sin dejar de sostenerse la herida, observándolo con ojos impiadosos y dementes, una unión se había producido entre ambos.. .eran ahora enemigos, la antítesis el uno del otro, y los dos sabían que no podía permitir la existencia del otro.

El salón estaba a oscuras, la luz se filtraba apenas por las cortinas y ventanas cerradas, era un típico salón de clases normal, de hecho parecía ser uno de los de menor grado, pues no poseía pupitres individuales, sino unas mesas bajas con varias sillas pequeñas que las rodeaban, cada una de un color diferente. Apenas si llegaban a las rodillas de los dos hombres que se observaban frente a frente.

El cuervo ladeo su cabeza hacia un lado y su voz reverbero en la sala. – Tu sangre será mi desayuno… - Extendió sus brazos, primero el izquierdo y luego el derecho, y de el dorso de los mismos salieron una serie de plumas que quedaron allí a medio camino, como si largas púas negras delgadas y filosas hubiesen tomado forma en su cuerpo. Concentrado en aquel hombre se lanzo a la carrera chillando endemoniado. – KWARK!!! – grazno mientras cruzaba sus brazos en forma de X y luego invertía el movimiento en sentido opuesto buscando así cortar a su oponente con un ataque frontal.

Las horas estaban dadas, el tiempo se había dilatado y el caos se apoderaba de aquella ciudad. La marina había arribado, mas no era cualquier batallón, el mismísimo Almirante Bradley estaba allí presente. Buscando algo, y por tanto sus hombre se habían desplegado por toda la zona… ajenos a los que allí sucedía… aparentemente.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Alvaro Garay el Vie Mar 21, 2014 4:13 am

Tu sangre será mi desayuno... — dijo Crow. Me le quedé mirando mientras miraba a mi alrededor, o al menos un poco más debajo de nuestro nivel abdominal, notando así aquellas mesas que estaban predispuestas en aquel salón de niños, seguramente infantes no mayores de 4 o 5 años, Kindergarden por así decirlo; Sus acciones me parecían raras, aquellas plumas negras aparecieron de nuevo, su cuerpo sangraba en demasía por aquella herida que yo mismo había causado. Mi respiración comenzaba a flaquear debido a que había perdido la suficiente sangre por la herida que había sido causada por aquel disparo proveniente de las pistolas de aquel maldito pirata. Arremetió hacia mi como un enloquecido, poniendo sus brazos en X. — ¡KWAAARK! — gritó él de una manera muy gutural, como un... grito de guerra. — ¡CROOOW! — exclamé yo, correspondiendo aquel momento decisivo, por así decirlo; Mi atención se centró en correr hacia él también, aunque nuestras distancias no fuesen mayores a 6 metros, agaché mi cuerpo casi a último momento, levantando así una pequeña mesa con mi mano izquierda aunque me dolía en demasía el hombro, inclusive por la presión ejercida con los músculos salía más sangre aún del orificio ocasionado por el balazo. Usaba aquella mesa como escudo, tapando la visión por completo de mi cuerpo y por ende, entorpeciendo la de Crow. Me imaginaba que algún as sacaría de su manga, pero en vez de eso, la mesa impactó contra su cuerpo, y sin dudarlo ni dos segundos, lancé una potente estocada usando mi Katana, atravesando la no muy delgada madera de aquella mesa, clavando mi Katana en la zona de su esternón, básicamente dejándole clavado entre la pared y la mesa haciendo un sándwich y por ende haciendo imposible su escapada. Respiraba agitadamente, mientras sus gritos ensordecedores entonaban como campanadas potentes de que el fin de aquella pesadilla había llegado.

¡Kwaark! ¡No me.. vencerás.. KWARK! — chillaba asemejándose más a un cerdo que a un cuervo de por si, clavé más mi katana hasta que el borde de la empuñadura tocó la madera haciendo a modo de tranca. Mi mirada yacía enfurecida, llena de odio, de resentimiento hacia lo que aquel hombre había hecho. Su locura le había llevado a asesinar tanta gente inocente, pero al final de cuentas, siempre la justicia definitiva prevalecería hasta el final. — Muere, hijo de perra... ¡MUÉRETE DE UNA VEZ! — gritaba con las pocas fuerzas que ya me quedaba. Crow por su lado empezó a retorcerse, intentaba crear más plumas, desvanecerse en una montonera de estas, pero no podía... el dolor era tal que no le permitía pensar bien. Bajó su mirada y por segunda vez... vio su propia sangre, y por un trozo roto de la mesa debido al impacto contra su cuerpo, llegó a ver uno de mis ojos rojos. Una desquiciada y encantada, casi que extasiada sonrisa se dibujó en su rostro, empezando a soltar una intensa y ensordecedora carcajada, llegando inclusive su mandíbula inferior a dislocarse, salirse de lugar, trancarse y dejando que la lengua cayera como una víbora muerta. Y sin más tardar... dejó de luchar, quedando con aquella desquiciada mirada en sus ojos, abiertos de par en par como si no hubiese muerto. No sentía respiración aunque sangre seguía cayendo. ¿Sería que al fin había muerto? No me quedaría para averiguarlo... aquella Katana... estaba teñida de negro, el mismo color que Crow veía en su mundo, junto con Rojo, su color preferido...

Empecé a recular debilitado, asomando mi cuerpo por el umbral de la puerta que daba hacia los pasillos, cerciorándome que el cuerpo de Crow no se moviera... pero parecía mirarme, no movía sus ojos, pero su mirada siempre parecía estar fija en mi, como si me persiguiera hasta en la "muerte". Un intenso escalofrío recorrió mi espalda, cuando vi a aquel Marine que había sido disparado en la rodilla, caminando rengo hacia mi, doblando la esquina del pasillo en L. — ¡G-Garay-taicho! ... — exclamó, espantado por lo que estaba viendo. Todos sus compañeros habían sido asesinados, o al menos... la gran mayoría. En sus ojos se notaba el dolor y miedo que sentía, de su nariz salía excesiva mucosidad, y de sus ojos lágrimas saladas que empapaban sus mejillas y delataban su estado de ánimo y temor de estar allí. — ¿S-se ha ido? ... ¿Se fue... Crow? ... ¿Lo han... matado? — preguntaba sumamente desconfiado, mirando hacia todos lados por si las dudas. Yo solamente... me limité a asentir con la cabeza. Mis ojos yacían apagados, sin brillo, como si no tuvieran vida y mi alma se hubiese escapado a través de estos luego de ver, todo lo que vi. Mi respiración estaba agitada, no podía entender perfectamente todo lo que había sucedido en ese "corto" periodo de horas. Desde la madrugada... que aquel terror comenzó, hasta ahora... ¿Tanto tiempo había pasado, acaso... una pesadilla es así, parece pasar poco tiempo, pero transcurre una eternidad?; Y sin embargo, un has de luz apareció al final de aquel túnel oscuro. De las escaleras que daban hacia los sótanos, se empezaba a asomar el cuerpo temeroso de aquel otro Marine que había enviado a cuidar a los niños.

Subía con ellos, seguido de los pocos maestros y maestras que habían logrado salvarse del ataque de Crow. Muchos de sus compañeros habían sucumbido en el patio frontal de la escuela junto a sus padres. Algunos ahora eran huérfanos, otros... simplemente desolados, no tenían amigos, se habían quedado sin esperanzas, pero... ¿quien le informaría de esto, quien les diría a aquellos niños que ahora... su único futuro sería luchar por seguir adelante? No caer, no rendirse, y si uno cae... debe levantarse de nuevo con la fuerza de mil Espartanos. — Garay-taicho... los niños están bien... — dijo con renovadas emociones el Marine que había sido disparado en la rodilla, apoyándose lentamente contra la pared, adolorido, pero... sí, con ánimos devueltos. Mis ojos se fijaron en la inocencia que aquellos niños poseían, muchos de ellos estaban llenos de tierra, extrañados... no entendían absolutamente nada de lo que había pasado, y sin embargo... simplemente arremetieron hacia nosotros, abrazándonos. Los maestros y maestras lloraban de regocijo, siendo los pocos afortunados de haber merecido una segunda oportunidad en la vida. Estaban vivos y eso era lo que contaba. Todo aquella operación... para salvar la vida de muchos inocentes. — Muchas vidas... se perdieron este día, pero... muchas más se salvaron. La juventud es nuestro futuro... sin ellos, no habría mañana. — dije yo, en un tono lleno de seriedad. Miré fijamente luego al Marine que había enviado a buscar a los refugiados, con una expresión firme y decidida, y lo mismo hice con el que ahora yacía a mi lado, apoyado contra la pared.

Reclutas Mark Young, Damon Walters... con el poder que me confiere la Marina habiéndome nombrado Capitán de este escuadrón, les asciendo a Cabos... felicidades, Marines... son oficialmente parte de mi escuadrón, y estarán bajo mi tutela de ahora en adelante. — sí, al fin les había llamado por sus nombres... Mark siendo el herido en la rodilla por un balazo, Damon siendo el que aún aunque con cortes en el cuerpo debido a las filosas plumas, seguía tan intacto como un niño pequeño luego de caerse y rasparse el cuerpo al jugar. — Es un honor, Garay-taicho. — dijeron ambos casi al unisono, haciendo un saludo militar, débil en fuerzas pero potentes en ánimos. Les miré alzando un poco mi mentón, y luego de eso, me di media vuelta. — Damon, lleva a los niños y profesores hacia el buque... Mark, ayúdame a llevar el cuerpo de Crow. — ordené y sin más preámbulos, ambos cumplieron sus ordenes. Damon salió de aquel edificio principal siendo seguido por los niños y adultos, mientras que Mark... me siguió de cerca, ayudándonos mutuamente lo mejor que pudimos para adentrarnos a aquel salón. Estábamos débiles, pero no inútiles. Aunque... para nuestra sorpresa... — No está... — murmuraba en un tono aterrorizado, casi como si mi peor pesadilla no hubiese terminado, sino... que era solo el comienzo. ¿O tal vez, solamente era el final de un capítulo, para reabrir otro. — ¿No está, qué no está? ... — me cuestionaba Mark, mirándome extrañado, viendo cómo estaba solamente mi Katana clavada junto a la mesa a medio romper, no había indicios de forcejeo, pero... en el suelo, junto con un charco de sangre inundando el suelo circundante a aquella zona, había un sin fin de plumas negras, muy parecidas en tamaño y forma a las de un cuervo.

Bajé la mirada, sonriendo de manera leve, cerrando los ojos y viendo como en un flash, el rostro de Crow sonriéndome enloquecidamente. — Crow... no ha muerto. — dije solamente. Mark volvió a entrar en pánico, más su pierna no le permitía moverse demasiado bien. Tosí un poco y posé una mano en su hombro, intentando calmarle, aunque parecía ser totalmente inútil. — ¡¿Donde está, donde está Crow?! ¡No quiero morir! — vociferaba desesperado, comenzando a moverse de un lado al otro, tomando rumbo hacia la puerta, rengueando velozmente, lo más rápido que su pierna jodida le permitía. — ¡Tranquilo, Marine! ... Crow no joderá más por un tiempo... estoy seguro de ello. Las heridas en su cuerpo... la sangre que derramó al igual que yo, eso tomará tiempo de cura... aún desconozco cómo simplemente... se desvaneció, pero quiero creer que es algo relacionado a estas plumas de mierda... — murmuraba en un tono serio. Mark solamente respiraba agitado, mirándome con una cara de espantado total. Solté una risotada entretenida casi como si nada hubiese pasado en aquel lugar, algo que dejó marcado en demasía a aquel Marine, aunque de todos modos, extrañado con todo, salimos de aquel edificio, no sin antes haber tomado mi Katana, sacudiéndola de un solo potente movimiento para sacarle la sangre y luego envainarla de nuevo en su funda; Al salir de aquel edificio, notamos el prominente caos que ya se estaba desarrollando en la isla. Al parecer... un gran acorazado de la Marina había llegado a Shimotsuki, ¿estarían en busca de Crow... o de alguien peor que él? ... Desconocíamos las razones, más aún así, mientras los demás yacían concentrados viendo lo que pasaba, yo... vi cómo una pluma negra, leve, se posó gracias a una sutil brisa sobre mi hombro izquierdo. Siendo seguida de un cuervo, negro y con un ojo sujeto por el nervio colgando de su pico. Le miré serio, indiferente casi, hasta que le agarré de golpe... y sin más, le aplasté la cabeza con mi mano, destruyendo su delicado cráneo de ave. Luego... la pluma salió volando lentamente, y con ella, mi mirada se levantó, siguiéndola, hasta que una fuerte brisa se la llevó... tal igual, como Crow parecía haberse... desvanecido, simplemente, de aquel lugar... no sería la última vez que lo vería, y mi odio... mi resentimiento, solamente seguiría creciendo, no hallaría descanso... hasta que su cabeza rodara hasta mis pies, y ni un último suspiro de vida saliera de sus pulmones...



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

Mensaje por Narrador el Vie Mar 21, 2014 9:59 pm

Como si de un ángel se tratase un hombre de larga cabellera gris con una largas alas negras descendedlo del cielo, en cuanto lo hizo plegó las alas en su espalda, las cuales pasaron a parecer una larga capa azabache, sus ojos tenían un extraño brillo azulado, y aunque era una figura reconocida y llamativa dentro de la marina, para los presentes aquello que portaba seria mucho mas chocante y sobrecogedor que su mera presencia…

Sephiroth:

Pues llevaba encadenado a Crow, con unos grilletes seguramente de Kairoseki y lo dejo depositado delante de los hombres sobrevivientes de la marina, el asesino estaba mal herido, mucho mas de lo que Álvaro lo había dejado, y estaba inconsciente, mas no muerto. La voz que sonó de aquel hombre era calmada y serena. – Han hecho un gran trabajo al detener a este hombre, la casualidad ha hecho que me encontrara en esta isla y al percibir las intensiones asesinas tan desmedidas que existían en esta área me vi obligado a venir… - el que hablaba no era otro que el mismísimo Vice-Almirante Sephiroth, el “Nuevo Héroe”, uno de los nuevos altos mandos de la marina que conformaban la llamada “Nueva Generación” y sin duda el mas famosos de todos ellos, pues no existía prácticamente ningún marine en el mundo que no hubiese oído un rumor sobre el o sobre sus hazañas, tal era su reconocimiento que era la mano derecha de King Bradley.

Indago en los hombres hasta escuchar la historia y asintió con cada palabra sorprendiéndose del rango que aquellos tenían. – En verdad estoy sorprendido… lo que lograron es mas que una hazaña… - al tomar el wanted que ellos poseían de Crow sus ojos se dilataron y una mueca de incredulidad se dibujo en su rostro… - Señores… a este cartel le falta un 0… su recompensa es de 100… no de 10 millones… es uno de los hombres mas peligrosos en la zona…e incluso… - callo por un momento. – no, eso es información clasificada, y no son aptas para conocerla… solo deben saber que han hecho algo muy grande e importante, me ocupare de que el Almirante Bradley lo sepa y que sean recompensado por ello en la medida adecuada. –

Tomo al prisionero y paso a retirarse, pero antes de marcharse por completo se volteo, observando al líder de aquellos héroes. – Te enviare un regalo, veo que usas un bo, quizás algo que pueda ayudarte cuando enfrentes a otro enemigo de este calibre… Por cierto, hay una misión especial en esta isla y no les compete, ya han hecho mas de lo que debían… pueden marcharse. – anuncio con una forma educada de decirles que en verdad debían marcharse, pues los asuntos del Fuhurer solo eran para sus hombres aunque no lo dijese con esas palabras.

Final:

+ 5 Niveles de Bonus por Narración.

+ 50 Millones de Merito.

En tu próximo tema podrás narrar que con una Nota que decía "Sephiroth" recibiste un "Bo" con la punta de Kairoseki sin Refinar.

Los Niveles y el Merito ya son efectivos.



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Re: Cría cuervos y te comerán los ojos. [PRESENTE NARRADO]

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