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[Fic Pasado] Una chica diferente y algo extraña.

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[Fic Pasado] Una chica diferente y algo extraña.

Mensaje por Christofer Drunk el Jue Mar 20, 2014 11:35 pm

Mientras descansaba sobre una roca frente al mar y bajo un suave sol en la Isla Conomi recordé a una bella capitana de la cual me había enamorado hace tiempo, la hermosa Barvaleen. Desde pequeño había sido muy amigo de los distintos capitanes de los barcos que a mi ciudad natal llegaban, esto no era difícil ya que no muchos se acercaban a vendernos provisiones y la mayoría de los barcos eran tripulados por gigantes o semigigantes. Elbaf al igual que muchas ciudad recibían a diario mercadería la cual venia de distintos puerto del mundo, yo por mi parte siempre acompañe a estos capitanes a lo largo de sus viajes por lo cual siempre estaba conociendo lugares nuevo. En cada lugar al que íbamos nos quedábamos al menos uno o dos día como para completar las entregas, yo ayudaba en ella a modo de pago por los distintos viajes que hacíamos, así fue como conocí un sinfín de islas y nació mi profundo amor por la navegación, pero no importaba cuantas veces me fuera siempre anhelaba volver a mi querida Elbaf.

Realmente conocía a mucho Capitanes pero llegaría el día en que conociera a uno distinto y en muchos sentidos, fue aquel día en el que yo había decidido tan solo ir al puerto y sentarme a contemplar el mar, mis piernitas colgaban del borde de una roca en la que estaba sentado, esta pertenecía a un conjunto que formaban un especie de escollera la cual protegía a la ciudad de las grades olas, desde allí veía no solo el mar sino también los barcos que entraban al puerto. Tras un largo rato de apreciar el agua y sus animales me decidí a volver a mi casa, mientras me levantaba pude ver como entraba en el puerto un gran barco, distinto a los cuales estaba acostumbrado a ver y subirme, esto me emociono un poco así que comencé a correr para poder verlo más de cerca.

Al llegar a el pude ver algo que obnubilo mi vista y mi corazón, de este bajaba una hermosa mujer y mucho más grande que yo, pero podía notarse como cegaba a cuanto hombre la mirara, quede perplejo por algunos minutos hasta que pude escuchar como un hombre de dentro del barco le decía –Tenga cuidado Capitana Barvaleen, en este lugar hay mucho revolucionario y podríamos tener problemas-, sus palabras me sorprendieron pues era la primera capitana que veían mis ojos, mi alegría creí exponencialmente y sin meditarlo demasiado me fui acercando para poder presentarme, estaba seguro que no me daría importancia, pero era una costumbre que me gustaba mostrar,  solo esperaba que no me ignorara por ser un niño aun. Si bien era pequeño en edad no lo era en altura, y para una vista normal fácilmente se me podía confundir con un humano promedio.

Me acerque respetuosamente y dije –Bienvenida a Elbaf Capitana mi nombre es Christofer , peor usted puede decirme Drunk y le serviré de guía si así lo desea-, su belleza era descomunal y no podía quitarle los ojos de encima, tras terminar mis palabras pude ver que tras ella se ondulaba con el viento algunos rizos azules los cuales no parecía provenir de la misma persona así que sin quitarles los ojos a Barvaleen, me incline para ver quién estaba detrás de ella, era claro que esta niña no se ocultaba detrás de su capitana y que si no la había visto antes solo era por la posición en la que me encontrar.

La niña, no era tan linda como Barvaleen pero irradiaba un resplandor muy diferente e igual de atrayente. Esta llevaba una traje completo en color negro y dorado el cual hacia resaltar aun mas su excéntrica cabellera turquesa, por debajo de su falda llevaba un miriñaque como las damas antiguas el cual no alcanzaba a cubrirle las piernas. Ambas podían hipnotizar a cualquier hombre que se les cruzaba, pero a mi edad solo pensaba en una cosa, como ganarme dinero, así que repetí –Si desean tan solo las llevare a donde quieran ir por el módico precio de 50 Berries-.

Desde niño había recorrido una y otra vez estas calles, aparte de eso poseía una muy buena memoria lo cual me hacían el guía perfecto para cualquier turista que llegara a la ciudad. Este era un trabajo muy digno para un niño de mi edad y era lo que me generaba ingresos cuando estaba en tierra firme.

La primera respuesta que recibí vino por detrás de la capitana al parecer aquella chica también opinaba sobre lo que debía hacer por lo que de seguro tendría algún puesto en la tripulación y de seguro lo bastante alto como para darse esos lujos. Esto me asombraba y a la vez me llevaba de curiosidad, como alguien de esas edad podía ser tan importante dentro de un barco, si ella podía yo de seguro lo podría hacer mejor.

Pero ahora era hora de trabajar, así que haciendo caso omiso de las palabras de la muchacha, me dedique a escuchar a su capitana las cual parecía cantar con cada palabra que decía como si de una sirena se tratase. Luego de una explicaciones y de presentarse junto a su navegante esta se dirigió a mi diciendo -Dios mio, solo es Elbaf, baja el precio o buscas otra tripulación porque podemos apañárnosla sin ti-.


Era verdad que el precio era algo alto pero la mayoría de las personas lo pagaban sin chistar por lo que nunca había tenido que pelear el precio, pero frente a estas dos hermosas mujeres no podía hacerme el recio, así que sin más que pensar les dije –Con tal de acompañarlas estoy dispuesto a hacerles una rebaja, que les parece 30 Berries, no se confunda con mi edad pues conozco los mejores lugares de Elbaf-, debía esperar por una respuesta antes de comenzar, pero estaba seguro que esta vez aceptarían.

Al parecer la capitanía había aceptado mi propuesta y yo estaba más que conforme, solo esperaba salir cuanto antes, rápidamente me di vuelta para indicar por donde debíamos comenzar a caminar pero fui detenido en mi intento por Barvaleen la cual se giro para mirara a la muchacha, esta estaba pálida y hasta parecía sudorosa, como si hubiera visto un fantasma. La capitana se dirigió a ella diciendo -Dios mio, qué te pasa? Cálmate y dímelo-, la muchachita no podía emitir palabras y de su boca salían sonidos incomprensibles, esto me resultaba extraño así que dije en vos baja –Si quieren conozco una iglesia donde podrían exorcizarla-, pero mi comentario paso inadvertido en su conversación como si de una brisa en una tormenta se tratara, al parecer por lo que balbuceaba estaba preocupada por algo, pero no llegaba a distinguir que era.

Tras su breve conversación la chica se separo de su capitana y salió corriendo en busca de aquello que la preocupaba, pero su carrera fue corta ya que a los poco metros fue sujetada por Barvaleen la cual le dijo –Ya deja eso niña, por tu bien, ya no te preocupes-, para luego dirigirse a mi diciendo –Disculpanos Drunk pero tendremos que cancelar nuestro acuerdo, mi subcapitana es algo especial y este tipo de reacciones no son buena señal, así que no nos quedaremos mucho-, yo no tenía problemas, aunque me entristecía perder a semejante cliente, asenté con la cabeza en forma afirmativa.

Si bien ya no tenía nada más que hacer ahí me quede unos instantes algo preocupado por la reacción de aquella niña, era la primera vez que veía algo así y realmente me intrigaba ai que me quede cerca para tratar de averiguar algo. Golpe mi cabeza con mi mano derecha un par de veces obligándome a pensar rápidamente sobre qué era lo que podía aquejar  a aquella pequeña subcapitana, pero por más que me esforzaba nada se me ocurría hasta que pude escuchar como Barvaleen comentaba con otro tripulante en vos baja – De seguro debe ser la presencia de otro Poneglyph, sabes cómo se pone cuando siente su presencia -, no tenía idea de que era eso pero de seguro afectaba mucho a este muchacha. Mientras estaba absorto en mis pensamiento no me di cuenta que el barco que recién había llegado ya estaba subiendo su ancla para zarpar nuevamente. Este repentino movimiento solo me dejo con la opción de levantar la mano para saludar mientras veía como la capitana más bella del mundo se llevaba a la niña para el interior del barco, de seguro para calmarla.

Yo por mi parte me quede solo, sin dinero, sin conocer a Barvaleen y sentado nuevamente en la piedra viendo como aquel barco se alejaba, era preocupante la reacción de aquella niña y algo extraño, estos había sido los minutos más largos y más emocionantes que había vivido en todo el día, y si bien no había conseguido mucho, no todo estaba perdido pues ahora tenía una nueva misión, descubrir que era el Poneglyph y porque estaba en mi isla, de seguro alguien sabría o a lo sumo podría preguntarle a mi padre Sailas. Estas nuevas intrigas me llenaba de retortijones y de hambre el estomago por lo que salte de la piedra tras ya no poder ver más el barco en el horizonte y me dirigí cuanto antes a mi casa, era hora de comenzar una nueva aventura.


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