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El inicio de un camino -Historia personaje- Capitulo 5 Hashi y Hokaru

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El inicio de un camino -Historia personaje- Capitulo 5 Hashi y Hokaru

Mensaje por Siegfried Dubhe D Alfa el Sáb Mar 22, 2014 2:27 pm

Hashi y Hokaru

Una nueva mañana comenzaba, en este día seria especial mi tío me presentaría a dos compañeros los cuales ayudarían en el progreso de mi entrenamiento. Aun no sabia porque pero mi tío estaba mas que ensañado en que yo me convirtiera en un gran guerrero, un estratega y sobre todo una persona de bien; y con ayuda de Hashi y Hokaru de seguro podría lograr estos objetivos.

El sol aun no salía en su totalidad, eran aproximada mente las 5 am y yo ya estaba levantado, esto era común en mí ya que desde que había llegado a la mansión todos los días madrugaba desde temprano para entrenar con mi tío, al cual no le gustaba tener que despertarme, según su forma de ver las cosas esto era una falta de respeto, tanto para el alumno como para el maestro. Siempre decía –Todos los días que no te levantes solo y que sea yo quien te tenga que despertar entrenaras con Kobak- Este Kobak era un hombre muy riguroso que me entrenaba o mejor dicho que yo me quedaba dormido, el era durante ese día mi sensei y en mas de una ocasión casi me mata, su forma de entrenarme se podía resumir en intentar matarme.

Cambiado e higienizado me dirigí al comedor para desayunar. Mientras tomaba un té con unas galletitas, escucha los pasos de mi tío por la mansión; todas las mañanas este revisaba cada rincón de la casa para controlar que no hubiera nada extraño o imprevisible. Quizás yo era el único que sabia de este accionar de mi tio el cual se preocupaba mas por sus nakamas que por si mismo, según algunas historias que me contador las criadas de la mansión mi tío había recibido en mas de una ocasión heridas de armas tanto de fuego como de espadas por proteger a sus nakamas. El cuerpo de este sujeto estaba conformado por incontables cicatrices por doquier.

Al terminar el desayuno camine rumbo al dojo para dar inicio a una nueva clase de entrenamiento. Como era de esperarse al llegar al mismo me esperaba Edward sentado en un rincón, su cara parecía de pocos amigos, tenia el ceño fruncido como si algo lo estuviera molestando. Luego de esperar un minuto que dijera algo o al menos me saludara este continuaba sin decir absolutamente nada parecía estar verdaderamente molesto por la situación. –Buen día tío- dije en un tono titubeante, mientras este levantaba su vista para mirarme y responder –¿donde están Hashi y Hokaru?- tras un breve refunfuño de parte de este nuevamente pregunto –Siegfried… ¿DONDE ESTAN HASHI Y HOKARU?- no sabia que estaba pasando y tampoco conocía a estos dos individuos pero debía darle una respuesta o sino se las agarraría conmigo –disculpa tío, pero no los conozco aun, este seria nuestro primer día entrenando con ellos- en ese entonces mi tío se levanto y poniéndose sus getas agrego –acompáñame-

Rápidamente subimos las escaleras y caminamos hacia una habitación que se encontraba al final de un pasillo, -hagamos silencio- dijo Edward al tiempo que habría lentamente la puerta de la habitación. Al entrar pudimos notar gracias al reflejo de los primeros rayos del sol los cuales entraban por los huecos de la ventana, que dos hombres se encontraban durmiendo muy placidamente y junto a ellos, unas incontables botellas de sake las cuales estaban todas terminadas.

-Hashi, Hokaru.., es hora de levantarse- Edward utilizando un tono gentil y suave para no interrumpir fuertemente su sueño, mientras completaba su frase -Soy Edward… vamos chicos arriba-
En ese momento ambos dos dieron un brinco de sus respectivas camas, y comenzaron a cambiarse a toda velocidad, en menos de cinco segundos ya estaban vestidos y ubicándose uno al lado del otro con la cabeza gacha ambos pedían clemencia a mi tío

-MALDITOSSSSSssss Desagradecidos!!! ¿LES PIDO UN FAVOR Y NO SON CAPACES DE TOMARCELO CON SERIEDAD?-

-Disculpe sensei… no fue nuestra intención… lo sentimos- fueron algunas de las frases que utilizaron para que mi tío no continuara reprendiéndolos, pero estas no tuvieron el efecto deseado, cada ves que habrían la boca para presentar su defensa, nuevamente mi tío comenzaba con los gritos, aunque esta situación me causara muchísima gracia, sabia que si soltaba una simple sonrisa seria tratado con el mismo rigor que Hashi y Hokaru, fue por esto que me mantuve al margen por los siguientes veinte minutos que duro la situación.

Cuando por fin se pudo calmar este familiar ya se encontraban levantados todos los habitantes de la mansión, –el muchacho necesita entrenar es horrible con la espada y ¿ustedes andan de juerga y bromas?, disculpa Siegfried pero hasta que no completen sus castigos no te podrán entrenar- .En tanto Hashi y Hokaru durante las dos horas restantes tuvieron que limpiar todas las habitaciones como castigo.

Mientras estos limpiaban los cuartos me quede ayudándolos, aunque no me gustara limpiar consideraba que era mi culpa que mi tío los reprendiera aun así a estos dos no les importaba en lo mas mínimo limpiar y continuaban haciéndose bromas uno al otro, la forma del ver el mundo que tenían Hashi y Hokaru me tranquilizaba, ellos parecían disfrutar de cada segundo de la vida y ver las cosas de forma positiva en todo momento.

-Siegfried por más que te disculpes mil veces mas, tendremos que continuar limpiando las piezas, no crees que seria mejor que lo disfrutara- dijo Hashi después de mis últimas disculpas, sus palabras eran ciertas.


Para cuando el duo compuesto por Hashi y Hokaru termino de limpiar las piezas, ambos dos se presentaron ante Edward –sensei, ya limpiamos todo… ¿comenzamos con el entrenamiento del muchacho?- en tanto mi tío respondió –si comiencen con su entrenamiento, lo único que les pido son dos cosas, la primera entrenen en la parte trasera de la mansión y la segunda no vallan de pesca- ciertamente en aquel momento me pareció extraño la segunda aclaración, pero con el correr del tiempo entendería el porque de esto. –No hay problemas gran jefe- respondieron ambos dos a dueto.

Caminamos ambos tres rumbo a la parte trasera de la mansión con intenciones de comenzar de una vez por todas, primero un largo calentamiento, como si estuviecemos haciendo tiempo, al cabo de unos treinta minutos Hokaru dijo –A hora!!!- sin siquiera decirme una palabra ambos dos tomaron mis brazos y alzandome comenzaron a correr a toda velocidad hacia la montaña, que se encontraba a lo lejos, parecian estar secuestrandome, algo que nunca crei puesto que no paraban de reice mientras decian –aburrido…aburrido…aburrido…- en referencias a las indicaciones que mi tio Edward le habia hecho momentos atrás.

Tras correr durante unos minutos, llegamos hasta una gran porción de tierra la cual se encontraba completamente despejada y bastante lejos de la mansión como para que nadie nos interrumpiera.

-Mira Hokaru, los pastos de nuestro dojo están altos… creo que hace tiempo que no lo hacemos un mantenimiento- -Si, Hashi tienes razón capas deberíamos cortarlos a hora- las palabras de estos dos eran insensatas la zona o campo en el que nos encontrábamos era extremadamente grande, alrededor de todo lo visible se podía apreciar como los árboles convertían este lugar en un gigantesco ring de combate, no sabia calcular cuanto tendría de área el mismo pero de algo estaba seguro cortar el pasto de este lugar llevaría mínimo una semana de doble jornada.

-disculpen pero no creo que lo puedan cortar a tiempo como para empezar- dije en tono tímido y sin meterme en sus análisis –Siegfried tienes que confiar en que puedes lograr lo imposible sino que sentido tiene que estés aquí; para ti es imposible cortarlo?-

-no imposible pero creo que me tomaría mucho tiempo cortarlo todo-

-¿lo escuchaste Hokaru…?- -Si es verdad lo que dijo Edward es brutísimo- respondía a su amigo mientras se tomaba el rostro, desde ese día comenzaron una serie de grandes halagos por parte de Hashi y Hokaru hacia mi persona.

-Nadie dijo nada de cortarlo durante días, Siegfried… la idea es cortarlo en un segundo- comento Hokaru mientras con su mano me corría hacia un costado –mira y aprende, lo que para ti puede ser imposible para otros es algo común, considera esto tu primera lección, “convierte lo imposible en posible”-

En ese entonces Hashi y Hokaru juntaron sus espaldas, como si estuvieran rodeados por miles de hombres, lentamente desenvainaron sus espadas, mientras con sus ojos cerrados parecían juntar la máxima concentración posible – Siegfried agáchate- dijeron a coro al tiempo que colocaban sus espadas horizontalmente detrás de sus hombros, para luego lanzar un corte diagonal hacia adelante como si se tratara de un proyectil de aire comprimido y energía que arrasaba con los altos pastizales siendo cortados en miles de pedazos. “Ninbyaku Rokuju Pondo Ho” agregaron mientras envainaban nuevamente sus espadas, la onda expansiva el ataque se fue extendiendo por todo el área cortando los pastos, nunca había visto algo así era increíble en un segundo habían logrado algo increíble

-ves lo que te decíamos Siegfried eres un D Alfa esto debería ser un juego de niños para ti…. Y no poden esa cara de IDIOOOTAAA con ASOMBRO- era cierto todo mi cuerpo estaba totalmente sorprendido por el poder devastador que habían generado ambos dos compañeros. Pero este asombro rápidamente fue opacado pro un golpe en mi cabeza por parte de Hokaru mientras decía –comencemos con el entrenamiento-




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